TRÁFICO
El radar móvil reduce en un año y medio la velocidad media un 20%

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M. R. / Burgos
La puesta en funcionamiento del radar rotatorio para controlar la velocidad en alguna de las vías del casco urbano en las que rápido se circula ha empezado a dar resultados contrastables ya que, por una parte, la velocidad máxima media ha descendido en el año y medio que lleva en marcha. Y por otro lado, la relación entre vehículos controlados y denunciados también ha bajado. Esta situación ha hecho que la velocidad media a la que se circula por estas vías haya descendido cerca de un 20% desde que se puso en funcionamiento el radar rotatorio.
De esta manera, según indica la concejal de Seguridad, Gema Conde, se ha conseguido un efecto disuasorio, uno de los principales objetivos con los que se puso en funcionamiento este dispositivo que rota entre las cabinas colocadas en la avenida del Arlanzón, la avenida de Cajacírculo (carretera del Cementerio), el Camino Casa la Vega y la calle Esteban Sáez Alvarado. Los datos así lo confirman durante este año. Entre enero y octubre de este año, la velocidad más elevada a la que ha sido 'cazado' un vehículo fue en la avenida del Arlanzón, a 147 kilómetros por hora, seguidos por los 133 kilómetros captados en la avenida de Cajacírculo. Entre mayo -mes en que se puso en marcha el radar- y diciembre del año pasado, la máxima velocidad captada por el radar fue 160 kilómetros por hora, en la avenida Cajacírculo. En ese mismo periodo de tiempo fue pillado otro vehículo a 153 kilómetros por hora en la avenida del Arlanzón. Este efecto disuasorio al que hacía mención la responsable de Seguridad se hace patente precisamente en dos de las vías en las que velocidades más altas se alcanzan en la capital. De hecho son las dos calles en las que más controles se han realizado durante este año, ya que de los más del 1.957.000 controles realizados este año con el radar rotatorio, alrededor del 80% se han llevado a cabo en las avenidas del Arlanzón y Cajacírculo.
En el caso de esta última vía es donde se sigue registrando el mayor número de sancionados, casi 3.200, en lo que va de año. Sin embargo, el efecto del radar móvil ha sido patente, ya que le porcentaje de sancionados ha disminuido considerablemente, ya que ha pasado del 0,6% al 0,2%. Hay que tener en cuenta que entre mayo y diciembre de 2010 se controlaron 474.139 vehículos en la avenida de Cajacírculo, mientras que en lo va de año han sido más de 1.137.000. Lo mismo sucede en la avenida del Arlanzón, donde se ha pasado de 818 sancionados en 2010 -con algo más de 279.400 vehículos controlados- a 617 en lo que va de 2011, con prácticamente el doble de controles.