El Ayuntamiento tramita al mes 1.600 multas de la ORA
Las nuevas máquinas expendedoras obligarán a introducir el número de matrícula a los usuarios de la zona azul

-
C. VELASCO / Burgos
Pese a la pericia de algunos ciudadanos para evitar las multas de la ORA, el Ayuntamiento de Burgos ha tramitado durante los primeros nueve meses del año una media de 1.600 sanciones mensuales, lo que supone que entre enero y septiembre se registraron un total de 14.400 multas. Una cifra algo superior a la del pasado ejercicio, cuando el Consistorio contabilizó, de media, 1.523 sanciones mensuales o, lo que es lo mismo, 18.280 en todo el año.
Estas cifras fueron aportadas a este periódico por la edil de Seguridad y Personal, Gema Conde, quien recuerda que con el nuevo contrato de gestión del aparcamiento en la zona azul que se adjudicará el próximo año se acabará con la argucia de algunos conductores que, cuando encuentran la multa en su vehículo, esperan a otro ciudadano con el fin de que éste le preste su ticket para poder reclamar posteriormente la denuncia. Desde la Administración local tienen constancia de que incluso a través de internet se realiza una compra-venta de tickets para evitar las multas.
Sin embargo, estas ideas de los infractores deberán ser sustituidas por otras nuevas ya que los nuevos parquímetros que se colocarán en las 59 calles de la ciudad con zona azul obligarán a introducir la matrícula de los vehículos. De esta manera, las nuevas tecnologías llegarán también a los nuevos expendedores que se repartirán por la capital.
Al referirse al número de multas registradas ya durante el presente ejercicio, Conde recuerda que desde que en 2008 se hiciera cargo de tramitar las denuncias el Negociado de Sanciones de la Policía Local se ha conseguido, a grades rasgos, una disminución en el número de multas. «Las sanciones siempre llegan, pese a lo que la gente pueda pensar», declara la edil de Seguridad y Personal.
Cabe recordar que antes de la fecha antes mencionada (2008), era frecuente el impago de muchas multas porque las sanciones que hasta aquel momento eran emitidas por los controladores carecían de validez y solo eran consideradas legales las multas de las que se hacía cargo la Policía Local. Conde puntualiza que el descenso o no del número de sanciones depende fundamentalmente de la educación y del comportamiento de los propios ciudadanos.
En todo caso, para que sea necesario introducir la matrícula del vehículo en la máquina expendedora habrá que esperar, al menos, hasta el próximo año. Según los cálculos municipales, el cambio de estas máquinas supondrá una inversión elevada, y es que, cada nuevo parquímetro tiene un precio que oscila entre los 2.000 y los 3.000 euros.