Lacalle aparca su proyecto estrella asfixiado por una deuda de 56 millones de euros
Señala que la prioridad es «pagar a los proveedores» y se marca el «objetivo» de iniciar el Burgos Arena en 2013

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J. M. / N. E. / Burgos
El Burgos Arena deberá esperar, como mínimo, un año más. Los 56 millones de euros que el Ayuntamiento de Burgos adeuda a proveedores han pesado demasiado sobre los lomos del equipo de Gobierno (incluso confiesan que les ha sorprendido la cifra) y el alcalde de la ciudad, Javier Lacalle, no ha tenido otra salida que la de anunciar que pospone la construcción de su proyecto estrella de legislatura.
Tanto el alcalde como su segundo, Ángel Ibáñez, hablaron ayer de la intención de retomar el proyecto en 2013, pero no lo hicieron con la misma contundencia con la que, meses antes, sí garantizaban su construcción. Independientemente de si había aportaciones privadas, como se pretendió en un primer momento, o si era el propio Ayuntamiento el que debía asumir el coste íntegro de los 22,6 millones en los que se presupuestó la infraestructura.
Las cosas han cambiado de tal manera que Lacalle e Ibáñez hablaron ayer, sin dar nada por sentado, que «el objetivo» es iniciar su construcción el próximo año. Y no pusieron la mano en el fuego porque, tal y como ha sucedido en esta ocasión, será la crisis y las obligaciones que se impongan desde el Gobierno central las que marquen el calendario. Eso, y que el equipo de Gobierno consiga resolver el motivo que ha propiciado aplazar el Burgos Arena: la deuda con los proveedores.
En este sentido el vicealcalde comprometió la tarea de «mejorar el pago» y añadió otras dos razones más para dejar aparcado el Arena: «garantizar la atención de los servicios sociales y de todos los servicios básicos que presta a la ciudadanía» y «rebajar la deuda municipal en 2012». Esto último, fruto de créditos que vencen y que se amortizan todos los años.
El alcalde, por su parte, también hizo responsable a la situación económica de este aplazamiento y apuntó que se retomará «en la medida que se normalice esta situación». «Evidentemente», añadió, «en estos momentos tiene que imperar el sentido común».
Tras la inauguración de las nuevas instalaciones de la empresa CLH en el barrio de Cortes, el primer edil precisó que las prioridades, en este 2012, estarán centradas en la puesta en marcha del Fórum, en la apertura del tramo de Capiscol del Bulevar, así como en el centro cívico de la Gamonal norte y en la escuela infantil de la zona sur. En un discurso calcado al del vicealcalde, el regidor «también explicó que el mantenimiento de la política social y el pago de la deuda a los proveedores serán fundamentales en los próximos meses».
Lacalle reconoció que la situación económica en el Ayuntamiento es «complicada» desde el punto de vista de la deuda, como se ha constatado en los últimos 15 días. «Lo prioritario es pagar a las empresas que han prestado servicios y amortizar parte la deuda, unos 17 millones de euros durante 2012», dijo, a la vez que señaló que el pabellón multiusos está también dentro de las prioridades municipales. «Pero antes es la obligación que la devoción», añadió.
El alcalde explicó que dentro de esos proyectos para 2013 es «claro y fundamental» tanto el bulevar de la calle Vitoria, como el proyecto del pabellón multiusos «que ha sido respaldado por lo burgaleses».
Lacalle aseguró también que el programa de Gobierno se prolonga durante cuatro años y que se trabajará para hacerlo realidad en las próximas anualidades «dentro de un equilibrio racional desde el punto de vista de los recursos económicos».
Por otro lado, Lacalle se agarra a que el próximo año no le afecte la prohibición de acceso al crédito y almargen de maniobra que le dé contar con 11 o 12 millones de euros que este año tienen que irse al Fórum, el cívico de Gamonal y la guardería de la zona Sur.