PROTESTA DE LOS SINDICATOS
Miles de voces contra la reforma laboral

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M. R. / Burgos
«Esto sólo acaba de comenzar» gritaba ayer el secretario provincial de Comisiones Obreras, Fidel Velasco, ante las miles de personas -4.000 según la Policía, 8.000 según los organizadores- que llenaban a rebosar la Plaza Mayor al término de una de las manifestaciones convocada por los sindicatos más multitudinaria de los últimos años.
Y aunque «corren malos tiempos para nosotros», como clamaba el secretario provincial de UGT, José Luis García Pascual, «no podemos bajar la guardia» ante la aprobación de la reforma laboral llevada a cabo por el Gobierno del PP y que es «muy lesiva para los derechos de los trabajadores». La cabecera de la manifestación partió de la plaza del Cid a mediodía y cuando alcanzó comienzo de la calle de San Lesmes una vista al frente ya daba una percepción muy clara de que la convocatoria había sido un éxito, superior incluso a las más recientes manifestaciones del Primero de Mayo.
La pancarta de cabeza ofrecía un mensaje simple pero claro: No a la reforma laboral. Un cambio en las relaciones laborales que los dos principales líderes sindicales consideran un ataque a la línea de flotación de la negociación colectiva, ya que, consideran que con esta reforma se ofrece a los empresarios más herramientas para «un despido libre». Se va a poder despedir «siempre y cuando quiera el empresario y más barato», explica García Pascual. Además, tanto Velasco como García Pascual sostienen que la reforma no va a servir para crear puestos de trabajo. La manifestación, que también contó con la presencia de destacados dirigentes del PSOE, como el secretario provincial, José María Jiménez, discurrió por las principales calles del centro con poco ruido. Sólo se escuchaba algún grito contra la reforma laboral y una segunda pancarta que rezaba: 'No a la Reforma Laboral. En defensa del Empleo ¡Qué bonito es legislar cuando a ellos no les va a tocar!', a las que sumaron otras como la de Izquierda Unida en favor del pleno empleo. También se pudo ver a representantes del Partido Comunista y a integrantes del movimiento 15-M.Sigue en la edición impresa