El empleado cualificado empieza a hacer las maletas para ir a Europa
El padrón de burgaleses residentes en el extranjero crece un 27% en tres años

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MARTA CASADO / Burgos
«No puedo estar tirada en el sillón esperando a que me llamen. Sólo por haber estudiado no te llegan los trabajos», apunta Sara (nombre ficticio) quien busca trabajo «de lo mío» donde sea mientras se pasea por los pasillos del Foro de Empleo celebrado hace una semana. «No quiero irme a estudiar idiomas, no quiero participar en estudios o proyectos solidarios, quiero empezar a trabajar en aquello que me ha costado tantos años sacar adelante», insiste.En los años 60 los jóvenes empezaron a ser reivindicativos. La tendencia se incrementó en los 70 y 80. En los 90 estaban sobradamente preparados. Ahora en el ambiente se percibe frustración y desesperanza. Es la generación más preparada de la historia de España y se ven sin futuro profesional y, por tanto, personal. En las pasadas charlas de Universidad Empresa organizadas por este periódico ante su décimo aniversario todos portaban no sólo la libreta de apuntes. No faltaba el curriculum pertinente para entregar al empresario que daba la charla. Para los jóvenes recién titulados enfrentarse a un curriculum casi en blanco, en las actuales circunstancias, raya con la desesperación y por ello buscan trabajo donde sea para «poder coger la experiencia que te exigen pero que no te dan». Esas eran algunas de las frases que se escuchaban en la última edición del Foro de Empleo donde circularon más de 6.300 curriculums.
Uno de los stands de ese Foro era de la Red Eures, un organismo que aglutina todas las ofertas de empleo que llegan de diferentes países de Europa. Es la fuente de la que beben, en términos de oferta laboral, los servicios de empleo para jóvenes del Ayuntamiento de Burgos y de la Universidad de Burgos. Y es la web más fiable (http://ec.europa.eu/eures/home.jsp?lang=es) a la hora de buscar trabajo en el extranjero. Una demanda de información que crece a un ritmo más acelerado si cabe que el desánimo en el futuro económico más inmediato y no sólo en los jóvenes como ha podido constatar este periódico en un sondeo por diferentes colegios profesionales.
Los datos estadísticos reflejan ese viaje en busca de un futuro mejor. Lejos quedan las riadas de españoles en los 60 y 70 que cubrían la necesidad de mano de obra en Alemania. Ahora los que se van son los jóvenes mejor formados. Ingenieros, médicos o enfermeras van a aportar los beneficios de su formación fuera del país donde se educaron. Es una buena fórmula ver lo que hacen en el extranjero para aplicarlo cuando vuelvan, dicen muchos empresarios. ¿Volverán?