SAN PEDRO 2012
Valencia y Burgos, unidas en sus fiestas mayores
El alcalde de Burgos, Javier Lacalle, recibió a la comisión fallera en el Salón de Plenos del Ayuntamiento

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N. E. / Burgos
Son veinte años de tradición y de unión entre los pueblos de Valencia y de Burgos. Pero aún así todavía hay quien se sorprende al contemplar a un grupo de falleras caminando por las calles del centro de la ciudad. Sus imponentes trajes regionales, sus peinados tradicionales y la belleza de las mujeres que forman la comisión fallera volvió a sorprender a los burgaleses cuando emprendieron el camino que les separa entre su hotel y el Ayuntamiento de la capital burgalesa. Así, eran muchas las personas que hacían paso a este grupo y se preguntaban si estaban ante auténticas falleras valencianas.
La comisión tenía un destino y, todos ellos, acudieron puntuales a la recepción oficial en el Consistorio capitalino donde el alcalde, Javier Lacalle, presidió uno de los actos más tradicionales de las fiestas de San Pedro.
Junto a las 12 mujeres valencianas que componen la corte de la fallera mayor, Sandra Muñoz Pérez, acuden responsables municipales del Ayuntamiento que preside Rita Barberá. Este año el concejal de Festejos y presidente de la fundación de la fallera, Francisco Lledó, que participaba por primera vez en este acto, fue el encargado de agradecer la hospitalidad de los burgaleses. «Es mi primer año como concejal de fiestas y de siempre hemos visto como la reina mayor de Burgos y sus damas visitan Valencia con motivo de las fiestas y el calor que les aportan los valencianos, hoy notamos que nos lo hacen llegar los burgaleses a nosotros», aseguró Lledó, que añadió que ambas ciudades comparten una historia común y que fue el Cid quien las unió para la posteridad.
La comisión fallera llegó este miércoles a Burgos y participarán durante estos días en los actos más tradicionales de San Pedro. Ayer jueves, tuvieron la oportunidad de ver bailar a los Gigantillos y Gigantones, de visitar la feria de tapas y de acudir a los toros. Hoy, viernes, también estarán presentes en la misa pontificial y a la ofrenda de flores a Santa María la Mayor.
Por su parte, la fallera mayor, Sandra Muñoz, aseguraba ayer que «es un placer acudir a Burgos en representación de las fiestas más importantes de Valencia». Según aseguraba, las muestras de cariño que les llegan desde los burgaleses son «impresionantes» y se alegraba de que permanezca esta hermandad entre las dos ciudades con el paso de los años.
Durante la recepción oficial, se repasaron los orígenes de estos lazos de unión entre ambas ciudades separadas por varios cientos de kilómetros. Fue en 1921 con motivo del viaje de los huesos del Cid desde Valencia hasta Burgos, para que éstos descansaran de forma permanente en la Catedral, cuando surgió una unidad que quedó plasmada en un documento que, hoy en día, permanece enmarcado y a la vista en las dependencias municipales. Así lo recordaba ayer el alcalde, Javier Lacalle, y el concejal de Festejos, José Antonio Antón. De acuerdo a ese texto, el alcalde de Burgos es concejal honorífico del Ayuntamiento de Valencia. En agradecimiento por esa cesión de los restos del Cid, el Ayuntamiento de Burgos reconoció al alcalde de Valencia como concejal de honor y, posteriormente, llegó el documento procedente de Valencia que reconocía el mismo cargo honorífico al alcalde de Burgos. Este puede ser el origen de una relación entre dos pueblos que, hoy en día, sigue vigente.