FIESTAS DE SAN PEDRO
Adiós glamour, bienvenida austeridad

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J. MAIQUES / Burgos
Aceitunas de bodega, patatas fritas a granel y una raciones, más bien escasas, de jamón. Las delicias del cerdo, por cierto, a cuentagotas, para los más avispados o afortunados y, según definían los paladares bien acostumbrados, bastante modesto. Porque si en algo se distinguió ayer la tradicional Recepción Oficial de las Fiestas de San Pedro y San Pablo fue en la austeridad. En mayúsculas.
El encuentro en los jardines del Palacio de la Isla puso de relieve el contraste de un aperitivo humilde con el de unos invitados emperifollados que sacaron de los vestidores sus mejores prendas.
Fue tan inusual la recepción, antaño con pinchos y tapas poco menos que de alta cocina, que incluso el alcalde, Javier Lacalle, se zafó de ser él quien, como regidor, diera la bienvenida a las autoridades políticas, económicas, sociales y militares que se dieron cita en los jardines del noble edificio (antaño testigo de la firma del último parte de la Guerra Civil). La tarea de presidir el besamanos, por aquello de ser el siguiente en el escalafón, le correspondió al vicealcalde, Ángel Ibáñez.
El ambiente distendido enseguida propició la creación de los habituales corrillos. Y ahí se dejaron ver, además del primer edil, el presidente de la Diputación, César Rico, el delegado territorial de la Junta, Baudilio Fernández Mardomingo, el subdelegado del Gobierno, José María Arribas, en representación de las cuatro administraciones. Tampoco faltaron, entre otros, los presidentes de Caja de Burgos y Cajacírculo, José María Leal y Vicente Ruiz de Mencía, el rector de la UBU, Alfonso Murillo, el presidente de FAE, Miguel Ángel Benavente y las máximas autoridades de las Fuerzas Armadas en la capital. De la Corporación estuvo presente el equipo de Gobierno, la oposición y se echó en falta a los portavoces de UPyD e IU, Roberto Alonso y Raúl Salinero.
Pantalla para la final
El alcalde aprovechó la cita para hacer un balance de la primera semana de fiestas y destacó que, gracias a la climatología, están siendo «una de las más participativas de la última década». Expresó su deseo de que, como hasta ahora, no se produzcan incidentes de consideración y manifestó su deseo de que «el broche de oro» llegue el domingo con España como campeona de Europa de fútbol. Y para disfrutar de la final, avanzó que el Ayuntamiento instalará una pantalla de 12 metros cuadrados (un poco más pequeña que en anteriores citas por aquello de que hay que medir los gastos) en la plaza del Rey San Fernando.