El Correo de Burgos

A punto para el copago farmacéutico

Los boticarios de la ciudad confían en que no habrá problemas aunque, como ha ocurrido en las últimas semanas, les tocará explicar con detalle el cambio de modelo

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Burgos

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L. B. / Burgos

«Estamos preparados». Era la frase más repetida ayer en las boticas de la ciudad. Destacaba, eso sí, entre otras muchas referidas también al copago farmacéutico. Y es que hoy entra en funcionamiento este nuevo sistema de abono de medicamentos con receta que, por la experiencia de los que día a día están tras el mostrador, los usuarios no tienen todavía demasiado claro. Los primeros en dar la talla serán los profesionales de guardia. Mañana les tocará a todos.

Están tranquilos. Algunos todavía repasan la documentación que detalla el procedimiento. «Es sencillo en realidad», reconoce Isabel González desde su establecimiento de la calle Laín Calvo. «Hasta ahora solo había dos códigos, uno para las recetas rojas y otro para las verdes, es decir, las de pensionistas y trabajadores. Con el cambio tenemos hasta cinco códigos, en función del porcentaje de aportación que corresponde al titular de la tarjeta sanitaria, cero, diez, cuarenta, cincuenta o sesenta. Va a exigir cambiar un poco el chip pero no supondrá un incremento del trabajo. Eso sí, vamos a tener que aclarar unas cuantas dudas», relata.

Lo mismo opina el propio presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Burgos, Jesús Aguilar, que estos días ha visto desfilar por su botica a muchas personas «nerviosas» por la puesta en marcha del copago. «Hay quien ha venido incluso dispuesto a pagar antes de tiempo porque pensaba que como hablaban de ello en la televisión ya estaba en marcha», comenta.

Las anécdotas no acaban ahí «y seguirán», augura González que ha tenido que recordar a más de uno que el modelo a implantar no es el catalán de un euro por receta. En su local han intentado, por ejemplo, 'colar' recetas de agosto para evitarse el pago. Otros, comenta la farmacéutica Sara Saiz, han hecho acopio de los fármacos que tendrán que abonar desde hoy.

Y en medio de los despistes y la picaresca queda espacio para las 'leyendas negras'. «Algunos se piensan que vamos a ganar más, o sea, que nos vamos a quedar nosotros el dinero», lamentan todos.

«Nada más lejos de la realidad», replica Aguilar. «Llevamos 23 medidas consecutivas en los últimos años destinadas a rebajar el precio de los medicamentos, pero la gente no lo sabe. Somos partidarios de que aparezca el precio en el envase para que todo el mundo conozca la cifra real», explica el representante del colectivo en Burgos y en Castilla y León e insiste en que el copago «no es precisamente la panacea».

Así, entre la resignación, la confianza y la vocación divulgativa, de la que deberán hacer gala especialmente, los boticarios afrontan esta medida.

Cabe recordar que en el conjunto de Castilla y León un 86% de los pensionistas aportará menos de 8 euros mensuales. La cifra alcanza el 96% en el caso de aquellos que no llegarán a 18 euros al mes.

Para el caso de los pensionistas que superen los límites máximos mensuales fijados en la normativa se prevé un reintegro periódico automático que en Castilla y León se realizará cada tres meses.

¿Quién paga y cuánto?

El Colegio Oficial de Farmacéuticos mantendrá la función de registrar cada una de las recetas y remitirá los datos a Sacyl que calculará y reembolsará el dinero. «Los recibos que a partir de hoy debemos entregar servirán por lo tanto para reclamar en el caso de que el usuario no esté de acuerdo con la cantidad y no para solicitarla, que es algo que se hará de forma automática», precisa Jesús Aguilar.

En Burgos, 6.826 personas forman parte de los grupos que permanecen exentos de pagar los medicamentos -los activos que han agotado el derecho a subsidio y los que reciben pensiones no contributivas-, casi 98.000 pagarán el 10%, unos hasta un máximo de 8 euros al mes, los que reciben pensiones inferiores a 18.000 euros, y hasta 18 euros los que cobran entre 18.000 y 100.000 euros.

El grueso, 154.000 burgaleses, abonará el 40% sin límite. Serán los trabajadores que cobren menos de 18.000 euros al año. 91.000 pagarán el 50% al cobrar rentas entre 18.000 y 100.000 euros. El 60% corresponde a los 1.830 personas en activo que superan los 100.000 euros de renta y a los 321 jubilados con pensiones superiores a esta cifra, aunque en este casi sí tendrán un límite de 60 euros al mes.

«Lo más importante», sentencia Aguilar, «es que nadie se quede sin acceder a un tratamiento una vez esté diagnosticado».

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