La propuesta de ampliación de horarios no tiene justificación para la FEC
Los empresarios de Comercio de Burgos pedirán explicaciones a la Administración

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SARAY CABALLERO/ Burgos
La Federación de Comercio de Burgos (FEC) se plantea cuáles son las necesidades reales y qué tipo de sociedad pretende crear la Administración pública con la nueva propuesta. La federación pretende conocer si el estudio que propone elevar el número de días de apertura a diez, cuando la ley actual lo establece en ocho, se basa en criterios sociales o en algún tipo de interés particular de alguna empresa.
La situación económica actual ha hecho caer el consumo, por ello desde la FEC piden explicaciones ante una propuesta que creen «injustificada y desmesurada». Los establecimientos de menos de trescientos metros cuadrados están legalmente capacitados para abrir todos los días, incluidos festivos. Sin embargo, la realidad es que no usan este derecho pues no es necesario, la demanda existente no hace rentable abrir dichos días.
Además, en el resto de Europa no existe liberalización de horarios, afirma el presidente de la FEC, Enrique Bañuelos. En su opinión con la medida se perdería productividad y no se consumiría más ni se crearían puestos de trabajao puesto que los empresarios rotarían a sus trabajadores ya contratados en vez de contratar otros nuevos. Añade que la propuesta empezaría en diez días y a medio plazo continuaría aumentando.
En Burgos, la realidad es que no hay apenas establecimientos abiertos los días festivos. «Si existiese una demanda real de apertura en domingo por parte de los clientes, yo sería el primero en abrir esos días, sin necesidad de que ningún político me lo pidiese», apostilla Bañuelos. En caso de aprobarse la propuesta, los costes fijos y el coste laboral de cada empleado que trabaje en domingo o festivo será muy alto puesto que en España estos días son declarados de descanso.
Las pequeñas empresas
Asimismo, las PYMEs serían quienes más sufran las consecuencias, ya que no podrían hacer frente a la competencia de las grandes corporaciones y no les sería rentable. La FEC insta a trabajar por una igualdad entre PYMEs y grandes empresas, no a aprobar leyes que aumenten, aún más, el trecho que las separa.
Por su parte, la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (ANGED) considera que se trata de una reforma aparente, con un impacto irrelevante y muy alejado de las medidas de calado que requiere la economía española para recuperar la confianza y el consumo. Aunque, un estudio reciente del Instituto de Estadística afirma que las restricciones de horarios actuales impiden la creación de 20.000 puestos de trabajo a medio plazo y elevar un 2,8% la facturación del sector minorista, opinión que no comparte la FEC.
Otro punto importante, es que el Ejecutivo que plantea la reforma desoye las recomendaciones de la Comisión Nacional de la Competencia, el Consejo Europeo, el Fondo Monetario Internacional y la OCDE. Estos organismos han reiterdo que las restricciones a la libertad de horarios y las barreras regulatorias sobre distintos formatos comerciales «son injustificadas y generan efectos perversos» sobre la competencia, la productividad y el empleo. Además no están de acuerdo con la disparidad legislativa entre autonomías que regula los horarios.