Los ingresos por la publicidad de los autobuses caen un 74% desde 2008
El Ayuntamiento percibió 271.039 euros en 2008 y solo 71.300 en 2011 Buena parte de la flota de autobuses urbanos circula sin anuncios en su carrocería

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J. MAIQUES / Burgos
La publicidad en los autobuses urbanos ha sido siempre uno de los escaparates más cotizados. Las grandes marcas se peleaban por colocar sus anuncios en una valla comercial itinerante que recorría toda la ciudad y todos los autocares, sin excepción, se vestían con anuncios que se quedaban marcados en el recuerdo, consciente o inconsciente, de los miles de ciudadanos que veían circular los vehículos a todas horas y por todas las calles de la capital. Sin embargo, la crisis ha hecho mucho daño al negocio desde 2008 y de los 271.039 euros que el Ayuntamiento de Burgos logró recaudar ese año, se ha pasado a los apenas 71.300 que consiguió ingresar en 2011 (último ejercicio del que existen cifras). Lo que es lo mismo, una caída del 74%, según los datos facilitados por el concejal de Movilidad, Esteban Rebollo.
Precisamente, la situación se empezó a complicar con la crisis ya instalada en 2008. En esa fecha, el Servicio de Accesibilidad Movilidad y Transporte (Samyt) tuvo que lidiar con la empresa Noticias de Burgos S.L. quien, ante la dificultad para colocar la publicidad en el mercado, dejó de pagar el compromiso que adquirió con el Ayuntamiento cuando resultó adjudicataria. Un conflicto que se resolvió en agosto de 2009 con la rescisión del contrato y que ponía fin a la concesión de la explotación de la publicidad exterior de los autocares.
A partir de ahí, el Samyt intentó con un nuevo concurso público que otra empresa presentara una oferta que asegurara unos ingresos similares al Ayuntamiento. No hubo pretendientes. Acto seguido se rebajó el canon de la concesión y tampoco se recibieron ofertas. Ya no había dudas: la publicidad se había derrumbado y el modelo que se había estado aplicando hasta la fecha estaba agotado.
La única solución viable que pensaron en la Concejalía de Movilidad pasaba por realizar un concurso con unas exigencias más flexibles que es el que persiste en la actualidad. La empresa adjudicataria solo pagaría por cada autobús al que consiguiera poner publicidad. El acuerdo se hizo esperar hasta el 22 de junio de 2010, fecha en la que el Consejo de Administración del Samyt aprobó la concesión de la publicidad externa a la empresa Peláez y Renes C.B. Se había perdido mucho tiempo y dinero pero, al menos, se consigueía dar con una solución.
Una víctima
La situación actual es visible a los ojos de cualquiera: buena parte de la flota de autobuses urbanos circulan por las calles de la ciudad sin ninguna publicidad en la carrocería. El concejal de Movilidad lamenta la situación y considera que el Ayuntamiento de Burgos es «una víctima de esta caída de ingresos. Lo que no se percibe por este concepto no se puede invertir en el servicio». No obstante, el edil defendió que es mejor esta fórmula que el modelo antiguo. Más que nada, porque, tal y como defendió, el modo de concesión que funcionaba antes se quedó sin ofertas y no quedaba otra alternativa.