La evolución del motor en el XII Rallye de Coches Antiguos
25 vehículos de más de 70 años han recorrido la provincia este fin de semana

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N. E. / Burgos
El aire romántico de recorrer la provincia de Burgos en un vehículo de las primeras décadas del siglo XX apenas puede tener una pega si se hace durante el verano, la ausencia de un buen climatizador, de los que se instalan a los coches desde finales del siglo XX.
Al menos ayer, algunos de los propietarios de estas joyas pudo echar de menos ese aire acondicionado, debido a que el día pintó muy caluroso desde primera hora de la mañana. Pero todos estos pequeños males, se compensan en la carretera, quemando neumáticos, combustible y sumando kilómetros a estos coches que levantan admiración allí por donde pasan.
Con motivo de la duodécima edición del Rallye de Coches Antiguos, el Club Burgalés de Vehículos Históricos comenzó el pasado 6 de septiembre un recorrido que les ha llevado de norte a sur y también al oeste de la provincia.
El presidente de este colectivo aficionado a los vehículos antiguos, Ricardo Angulo, explicaba ayer a su llegada al Museo de la Evolución Humana, en la capital burgalesa, que comenzaron el recorrido el viernes en Trespaderne. Allí se dieron cita tanto los conductores burgaleses que cuentan con joyas de principio de siglo como otros venidos por carretera desde Jaca, Cuenca, Logroño, Soria y Madrid, entre otros lugares.
Desde Trespaderne
Tras salir de Trespaderne visitaron por la mañana la central nuclear de Santa María de Garoña, en Quintana Martín Galíndez, y luego se acercaron hasta Oña donde recorrieron la exposición 'Monacatus', Las Edades del Hombre. Durante la jornada del sábado, el viaje continuó por Sasamón y Los Balbases. De esta manera, en todos los puntos por los que han pasado, los vecinos de las localidades han podido conocer estos vehículos y sus características técnicas.
Ya el domingo, pasaron por los yacimientos de la Sierra de Atapuerca y, a continuación, visitaron el Museo de la Evolución Humana. Así, los viandantes pudieron admirar también los coches aparcados en el paseo de la Sierra de Atapuerca durante toda la mañana del domingo.
Un total de 25 modelos de vehículos con una antigüedad mínima de 70 años han participado en esta nueva edición del Rallye. Angulo destacaba que el coche más antiguo que está participando es un Ford T, de 1920, y el más moderno es de 1943. El Club Burgalés de Vehículos Históricos reúne a aficionados de toda la provincia. El único requisito para participar, además de contar con un coche de antes de la década de los 40, es sentir pasión por los motores de principios de siglo.
Todos los coches que participan tienen matrícula y están en perfecto estado para circular, según explica Angulo, que destacaba que en esta duodécima edición no han tenido ningún problema mecánico con los vehículos.
Entre los modelos expuestos ayer frente al MEH, llamó mucho la atención un descapotable azul de la marca Auburn Speedster, que según su ficha técnica puede alcanzar los 160 kilómetros por hora.
Mercedes, de 1938, Chevrolet del 47, numerosos Ford, Alvis, de 1946, y hasta un Pontiac Roadster de 1930 fueron algunos de los coches que se sumaron al Rallye de Coches Antiguos.