LABORAL
La dirección de Bridgestone plantea reducir los despidos de 109 a 62
ROSA M. ECHEVARRÍA / Torrelavega
Un pequeño alivio dentro del mazazo general. La dirección de la multinacional nipona Bridgestone propuso ayer rebajar los despidos en la fábrica de Burgos, donde la cifra de 109 despidos puestos sobre la mesa la pasada semana se redujo ayer a 62. En la planta cántabra de Puente San Miguel, se planteó reducir a 91 las 117 suspensiones de contrato inicialmente previstas.
A cambio, la representación sindical de los trabajadores deberá aceptar un sistema de flexibilidad laboral y un adelanto de las vacaciones de 2014 y 2015, para que la producciones se realicen el próximo 2013. Esta nueva propuesta fue dada a conocer durante la reunión del Comité Intercentros celebrada ayer en las instalaciones de la planta cántabra, en cuyas inmediaciones se concentraron durante toda la mañana centenares de trabajadores, no solo de esta fábrica (actualmente en expediente de regulación de empleo), sino también de los centros de trabajo de Bridgestone-Hispania en Vizcaya y Burgos, que se desplazaron en autobuses y coches particulares.
En el transcurso de la reunión, un grupo de estos trabajadores accedió a las instalaciones de la fábrica sin permiso, estando la empresa barajando la posibilidad de imponer sanciones. En el caso de Cantabria, la flexibilización del 15% de la jornada laboral a lo largo del próximo año no haría necesario prescindir de 16 empleados; y el adelanto de 10 días de vacaciones (6 días hábiles por turno) de 2014 y 2015, haría que otros 10 empleados no se vieran afectados por el expediente de rescisión de contratos.
Aunque estas condiciones de la empresa aún no han recibido el visto bueno de la plantilla, la segunda (el adelanto de las vacaciones), ya cuenta con la aprobación de los dos sindicatos mayoritarios de la plantilla UGT y CC OO, que consideran «positivos pero insuficientes» los avances logrados.
Por otro lado, la dirección de la empresa ha anunciado su intención de, una vez concluida la negociación de los despidos, iniciar las conversaciones para la renovación del convenio colectivo, en el que pretende introducir diversos recortes sociales y salariales al considerar que son necesarios para mejorar la competitividad. En este sentido, ha anunciado que este año no tiene previsto llevar a cabo ninguna prejubilación ni contrato de relevo, lo que podría suponer un incremento de los afectados por los despidos en Burgos.