Calidad y artesanía en pleno centro
Charcutería El Pilar reúne desde hace más de 60 años los mejores productos de Burgos con el sabor de siempre

-
MARTA CASADO / Burgos
Las máquinas de corte y de peso entre multitud de productos entre lo más tradicional de la charcutería y las últimas novedades groumet. Todo esto y «un trato directo y cercano» es lo que ofrece César Seco Martínez, la tercera generación que está al frente de Charcutería El Pilar uno de los pocos vestigios de las tiendas de ultramarinos de antes hoy transformadas en santuarios de la calidad en el producto tradicional y de siempre.
Ubicada en pleno centro histórico, calle San Lorenzo 27, convive con bares, restaurantes y joyerías. Junto a este local aún queda alguna frutería, panadería y poco más. Son las consecuencias de la despoblación del centro. «Este tipo de negocios son como los dinosaurios, grandes, fuertes pero al borde de la extinción», reflexiona César Seco. El comercio de proximidad cuando los vecinos no se reponen busca acciones comerciales alternativas bajo una premisa básica, «el buen producto, de calidad y hecho al más puro estilo tradicional pero también innovandor, adaptándonos a los gustos del cliente». El turismo también es otra alternativa. «Es un tipo de cliente que compra y bien pero, como todo, está afectado por la situación económica actual», asegura.
Como en las tiendas de ultramarinos de antaño los jamones cuelgan del techo, en las estanterías se apilan las conservas de ayer y de hoy, bacalaos, chorizos y embutidos todos ellos de la provincia de Burgos y alrededores. Un producto que se adapta también a la temporada. Es el caso de la Cecina de Novillo cuyo momento arranca con el inicio de la temporada taurina en Burgos. De curación propia, aunque también hay cecina de León, es un ejemplo de esa atención de siempre. Además de servirla con el buen hacer que caracteriza a Charcutería El Pilar, facilita a quien lo desee la tradicional receta de Cecina Cocida cuya exaltación se vive en San Pedro de la Fuente cada año.
En esta pequeña tienda, de 30 metros cuadrados, se reúne la mejor gastronomía de la provincia, los chorizos, jamones, morcillas y embutidos de la tierra, también legumbres, embutido al corte. El olor de la tienda de ultramarinos nos devuelve a la niñez. Pero con aquellos productos de siempre, del pueblo de al lado, también conviven nuevas delicatessen o groumet como fresas en almíbar, tacos de queso envueltos en cecina al aceite, capón relleno ... «Aunque el cliente, que es muy fiel el que viene, sabe que aquí encuentra lo de siempre también busca algo nuevo, es difícil pero tratamos de variar los productos porque siempre gusta probar cosas nuevas» afirma la tercera generación de Seco que está al frente del negocio familiar.
Recuerda César cuando en la tienda había hasta siete personas atendiendo y realizaban regalos y sorteos de electrodomésticos entre los clientes. Eran otros tiempos. Eran momentos en los que se vivía en el centro. Hoy la ciudad ha cambiado. Los vecinos viven en el extraradio y compran en centros comerciales. Pero César no cambiaría su negocio de toda la vida en la calle San Lorenzo por un hueco en el centro comercial «aunque me fuera económicamente mejor». Romántico como pocos sabe que el comercio de proximidad es necesario, también, en el centro. Pero adaptado a los nuevos tiempos. Dispone de una web www.charcuteriaelpilar.es desde donde oferta un servicio a medida del cliente. Hacen envíos nacionales y también por toda la ciudad de Burgos con una compra superior a 45 euros. «Renovarse o morir», dice el propietario de Charcutería el Pilar. El comercio electrónico puede tener más de una posibilidad para este tipo de negocios de toda la vida con productos para aquellos que cuentan con el mejor paladar.
Pasearse por el centro y entrar en el rincón de la gastronomía de siempre no tiene precio. Charcutería el Pilar abre mañana y tarde de lunes a viernes y los sábados por la mañana.