La Junta maneja dos opciones más para acercar el autobús al hospital
Eficanza augura accidentes y atascos en la alternativa que anunció el delegado La decisión definitiva se adoptará en cuestión de días

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J. MAIQUES / Burgos
La Junta de Castilla y León a propuesta de Eficanza, la concesionaria del Hospital Universitario de Burgos, maneja otras dos opciones más para que los autobuses municipales puedan acercarse al complejo sanitario y de este modo evitar el largo paseo que tienen que recorrer los usuarios desde la avenida de Islas Canarias (donde se ubica la última parada) hasta la nueva dotación.
Dos alternativas más que no dejan tan claro que se vaya a ejecutar la idea que hace apenas tres semanas avanzó la Administración regional que realizaría tras escuchar la petición que le hizo el Ayuntamiento de Burgos a través de la Concejalía de Movilidad. No obstante, el delegado territorial, Baudilio Fernández Mardomingo, tranquilizó al asegurar que habrá una decisión tomada «en los próximos días».
Así las cosas, Eficanza advierte de que la opción que han manejado las administraciones «nos parece muy poco adecuada dada la ubicación en que se pretende situar la parada». Así, para argumentar que no les gusta la idea, señala que el lugar en el que se quiere o, mejor dicho, se había decidido realizar la obra «es un punto de intersección de varias entradas y salidas (hacia la entrada principal, hacia el aparcamiento de trabajadores del hospital, salida de ambulancias...). Y por tanto, tal y como vaticinan, «generará, sin duda, especialmente en horas punta, atascos de considerable envergadura y riesgo de colisión de vehículos».
Al mismo tiempo, parece ser que la concesionaria, al contrario de lo que pensaba la Junta, no tiene ninguna duda de que ella no tiene que asumir el coste de la obra (siempre en el caso de que se ejecute la opción preferida por el Ayuntamiento). Porque aunque no lo dice expresamente, es la única interpretación que se puede extraer cuando afirma que ellos «no han puesto ni pondrán impedimento alguno para autorizar a la Junta a ejecutar las obras». En otras palabras, que entren a hacerla pero que, por supuesto, la paguen.
En este sentido, aunque el delegado indicó que la decisión de quién debe pagar la ejecución de los trabajos forma parte de una «negociación», sí dejó ver que será la Junta la que afronte el gasto ya que la concesionaria «ya ha terminado las obras».
En cualquier caso, la envergadura de la actuación, aunque no excesivamente compleja ni cara en ningún caso, dependerá de la opción que finalmente se elija como definitiva.
Así las cosas, la propuesta del Ayuntamiento, sobre la que Fernández Mardomingo admite que puede generar algunos problemas de tráfico, pasa porque los autobuses penetren en el complejo por la primera rotonda de Islas Baleares y se detenga en una semiluna interior para dejar a los viajeros y abandonar el recinto por la misma glorieta. Lo que sucede aquí es que, debido a que los autocares no disponen del ángulo de giro necesario, sería necesario cortar esta 'lenteja' para crear dos carriles y que el vehículo pudiera salir sin dificultad (dándole, además, prioridad semafórica). Esta opción es la que gusta a la Concejalía de Movilidad ya que le permite entrar y salir del recinto con relativa facilidad y continuar hacia el G-3 (o regresar) sin perder mucho tiempo. Se estima que estos trabajos pueden tener un coste de unos 40.000 euros.
Por su parte, Eficanza propone otras dos opciones, de tal forma que una alternativa penetra en el Complejo y la otra no. En la primera de ellas los autobuses entrarían por la segunda rotonda (la más próxima al punto limpio), haría una primera parada en un rotonda interior, circularía por un carril interno donde haría una segunda parada y saldría por la rotonda más próxima a la avenida de Cantabria. Lo que sucede aquí es que el Ayuntamiento entiende que alargaría el trayecto y la eficacia del servicio no sería la adecuada. Más que nada, porque los autobuses tienen que continuar con destino al G-3 (el rodeo sería importante).
Peligros
La tercera opción, con la que la concesionaria propone una solución para conseguir la agilidad que pretende el Ayuntamiento, pasa porque los autobuses no penetren en el complejo y hagan dos paradas a lo largo de Islas Baleares. Aquí, la pega fundamental del Consistorio se encuentra en los trastornos que podría causar en la circulación parar e incorporarse en una vía rápida de estas características. Y además, entienden que podría ocasionar el atropello de peatones que, viendo el autocar detenido en la otra acera, podrían cruzar apresuradamente para no perderlo. Una imprudencia sí, pero en absoluto desechable. Esta opción tampoco le gusta demasiado a Eficanza.
En estos dos últimos casos la obra sería menor ya que se ceñiría a la instalación de dos paradas. Sea como fuere, la realidad es que, a pesar de las múltiples reuniones que se han mantenido desde hace dos años por las tres partes, la solución no ha llegado.
¿Una pista?
El delegado afirmó que la decisión final se adoptará de forma conjunta «entre la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento». ¿Quiere decir esto que se decidirán por la propuesta por la que peleado el Consistorio? La respuesta, en unos días, la llegada de los autobuses al Hospital en más.