El Correo de Burgos

Investigadores del Cenieh revelan que Altamira es 20.000 años más antigua

Los bisontes de las cuevas cántabras se perfeccionaron durante 20.000 años

Burgos

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MARTA CASADO / Burgos

El investigador del Centro Nacional de la Evolución Humana (Cenieh), Dirk Hoffmann, ha vuelto a ser clave para poner fecha a las pinturas que en 1868 descubrió Marcelino Sanz de Sautuola. Las pinturas de los bisontes de Altamira son más antiguas de lo que se pensaba. Si estaban datadas en 15.000 años de antigüedad, la tecnología de Series de Uranio, cuyos laboratorios coordina Hoffmann, han establecido una edad mínima de 15.200 años y máxima de 35.000. Además se estima que estas pinturas rupestres se perfeccionaron durante 20.000 años. Según explicó el responsable de la investigación, Marcos García Díez, «obtener dataciones tan antiguas en el Techo de los Policromos nos permite subrayar que los lugares de habitación que utilizaban las gentes de Altamira, estaban a escasos metros del lugar en el que se practicaba la actividad simbólica, llegando a convivir ambas actividades en el tiempo y desterrando la idea tradicional de que el ámbito simbólico religioso se realizaba en la oscuridad de la cueva».

El sistema utiliza material de las costras de calcita que se sitúan por encima de las figuras y no de la propia pintura. Este nuevo método no tiene limitaciones, como sucede con el Carbono 14. Con el proceso que se desarrolla en el Laboratorio de Geocronología del Cenieh «no hay perjuicios para la conservación de las pinturas ya que no hace falta extraer materia colorante alguna de las imágenes, basta con un poco de calcita para proceder al análisis y, por tanto, no afecta al arte rupestre», refleja el Cenieh en una nota.

La investigación liderada por científicos de la Universidad del País Vasco se ha publicado en la revista americana Journal Archaeological Science. El trabajo ha contado con la colaboración del Museo y Centro de Investigación de la Cueva de Altamira, el ICREA de la Universidad de Barcelona, la Universidad de Bristol y la de Southampton, ambas en el Reino Unido.

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