La búsqueda del buzo burgalés sigue hoy tras dos rastreos fallidos
Ocho especialistas del Grupo de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil trabajaron ayer en la zona donde el viernes se perdía la pista de Mario Villalmanzo
Santander
Los trabajos de búsqueda del cuerpo del buceador burgalés Mario Villalmanzo continúan hoy tras las dos inmersiones sin éxito realizadas ayer por ocho especialistas del Grupo de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil. El rastreo comenzaba a las 10.30 horas con una primera inmersión de cuatro buzos en la zona en la que el pasado viernes se perdía la pista del desaparecido. En concreto se revisó el entorno del pecio del acorazado España, cerca de la playa de Galizano. Al no obtener ningún resultado este primer equipo era sustituido por otro que prosiguió con la búsqueda hasta las 14 horas. En ese momento las labores quedaban suspendidas hasta la mañana de hoy. Está previsto que se retomen a las 10 horas. Cabe destacar el despliegue de efectivos que ha supuesto esta búsqueda. El dispositivo completo está integrado por trece buzos del Grupo de Actividades Subacuáticas llegados de Gijón y Madrid. Cuentan con el apoyo de Salvamento Marítimo. La intención inicial, una vez se supo que Villalmanzo había desaparecido, era emprender la búsqueda el sábado a primera hora de la tarde. No obstante, hubo que aplazar el rastreo de la zona hasta ayer por el estado del mar, que era «lo suficientemente malo» para no poder sumergirse tan profundo. Todo apunta a que si las inmersiones de hoy tampoco hallan el cuerpo los trabajos proseguirán mañana. De no obtenerse resultados de nuevo la búsqueda se suspendería. Y es que cada hora que pasa reduce las posibilidades de hallar al burgalés. Mario Villalmanzo, de 46 años, era instructor de buceo y submarinista experimentado. Desapareció tras partir de la localidad de Laredo con un grupo de buceadores del centro Mundo Submarino para aproximarse al pecio del acorazado España, situado a 70 metros de profundidad cerca de Galizano, en Ribamontán al Mar. Las personas con las que se encontraba en ese momento, que eran compañeros del club, avisaron a Salvamento Marítimo al ver que, en la descompresión, el hombre no salía a la superficie. Todo apunta, según los responsables del operativo de búsqueda, a que las corrientes de agua fueron la causa de la desaparición. La profundidad obliga a realizar complejas maniobras de rastreo que han precisado incluso el desplazamiento de una cámara hiperbárica y varias embarcaciones. Las inmersiones del operativo de búsqueda alcanzarán los 60 metros de profundidad.