La cara de emprender y la cruz de sobrevivir
Dos empresarios narran sus vicisitudes para enfrentarse a la crisis

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Compromiso. Es la palabra que emplea Alfonso García para definir la empresa que fundó hace 24 años en Burgos. Su nombre es Dgh Technology y su objetivo versa en la búsqueda de soluciones tecnológicas para mejorar tanto los procesos industriales como los empresariales; además de trabajar en el ámbito de la administración pública. «Nosotros facilitamos asesoría, formación y soporte integral a nuestros clientes», subraya García. Alfonso, de 54 años, es licenciado en ingeniería industrial y su objetivo profesional no estaba dirigido al terreno de la tecnología, si no que el comienzo fue de manera casual. «Muy poca gente somos lo que queremos ser», se lamenta. Una curiosidad llevó a una iniciativa que a su vez desencadenó un proyecto.Unos empiezan y otros resisten, son los dos extremos empresariales de la misma cadena económica, la que soporta desde la pequeña y mediana empresa la peor embestida de esta crisis. Nacieron en momentos diferentes, pero su lucha por la supervivencia les iguala. Sublime. Facilidad. Revolución. Vividor. ‘¡Uao!’. Son las palabras, incluida la interjección, que utilizan los cinco trabajadores de la firma Sivarit para su definición. Su carta de presentación es la de una empresa dedicada a la tecnología, que se creó en diciembre del 2012 y que está compuesta por jóvenes de entre 22 y 31 años. Una plataforma de comercio móvil que permite al usuario visualizar las diferentes ofertas y adquirirlas al momento. Su principal novedad versa en que el usuario no tiene la necesidad de imprimir el cupón, ya que solo hay que mostrar al responsable del comercio la pantalla del dispositivo. «Nosotros damos facilidades, flexibilidad y control», explica Igor Llorente, el creador de Sivarit.