El metal con más resistencia
La cita sindical reúne en Burgos a 1.300 congresistas de toda España que llenan hoteles y restaurantes

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C. MORENO / Burgos«Espero que no sea arroz» atronó ayer desde el estrado Manuel Fernández ‘Lito’. Su anhelo se cumplió para alegría de los 1.300 asistentes al congreso de UGT-Metal que llevaban una hora mirando abiertamente el reloj. No era para menos. Estaban a punto de caer las 4 de la tarde y los estómagos comenzaban a rugir. Era el adiós de un sindicalista legendario, por algo estuvo al frente 25 años, y había ganas de escuchar su mensaje, siempre claro y contundente, pero el hambre también acechaba. Después de seis horas de discursos y pese a ser gente recia y bragada tocaba reponer fuerzas.Y así transcurrió la primera jornada del congreso sindical. Entre discursos, ponencias y descansos.Hoteles colmados. De los 451 delegados llamados al congreso se acreditaron 435, una cifra insólita que desvela el poder del sector del Metal en el seno de UGT. La formación reservó 600 plazas hoteleras a las que se sumaron las de invitados. Durante tres días, todos laborables, los hoteles de Burgos han colgado el cartel de lleno.Lentejas para 1.000. El sector del metal necesitaba reponer fuerzas y nada mejor que el hierro de las lentejas. Ese fue el plato principal que se sirvió ayer en el restaurante del Forum, donde se celebraba la cita congresual, para 1.000 comensales. Los menos, optaron por alguno de los restaurantes del entorno. Por la noche, ese millar de congresistas se dejó notar por la zona histórica.