EMERGENCIA ECONÓMICA
La reforma local amenaza el empleo de 2.300 laborales
M. R. / Burgos
La reforma de la administración local representa una amenaza para los puestos de trabajo de los cerca de 2.300 trabajadores laborales que trabajan en la Diputación y en los ayuntamientos de la provincia. En la actualidad, trabajan en estas instituciones cerca de 4.000 empleados públicos, entre funcionarios y laborales.
El sindicato CSIF, mayoritario en la función pública, considera que esta reestructuración pone en peligro gran parte de estos puestos de trabajo. «Si desaparecen estructuras como las mancomunidades o se reestructuran, se ponen en peligro muchos puestos de trabajo», según Silvia Cámara, presidenta del CSIF. La amenaza vendría en forma de externalización de servicios que hoy son esenciales, como la sanidad, la educación y los servicios sociales. Este sindicato considera «básico garantizar el mantenimiento de servicios públicos esenciales». Y, añade, debe ser a través de «los ayuntamientos u otras administraciones, garantizando asimismo la calidad y el carácter público de los mismos». Una medida como la reforma local deha abierta a «externalizaciones», según esta central sindical.
Los efectos de la reforma de la administración local en instituciones como la Diputación serían notables, ya que en esta administración de los cerca de 1.000 empleados que trabajan en la actualidad, alrededor de 720 son laborales y el resto funcionarios. En el Ayuntamiento de Burgos, con una plantilla cercana a los 1.200 empleados, hay cerca de 600 laborales, que se reparten también entre servicios como Aguas o Deportes, por lo que la reforma local también tendría efectos negativos, según este sindicato. La defensa de los servicios públicos «debe primar, máxime cuando estamos hablando de servicios en su mayoría esenciales para la comunidad».Continúa en la edición impresa.