Los funcionarios siguen en caída libre
Los ajustes de las administraciones dejan una caída de personal público por la falta de reposición de jubilaciones y bajas

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MARTA CASADO / Burgos
El lugar de trabajo anhelado por muchos y elegido sólo por aquellos que aprobaban oposición está en pie de guerra judicial y contestataria. El trabajador público afronta una dura situación con unas administraciones obligadas a hacer reajuste de sus números. Como en la empresa privada, las cuentas empiezan por el personal, la partida más elevada para cualquier organismo. Su plantilla cotiza a la baja.
Las administraciones públicas acuden a fórmulas como no cubrir las plazas que quedan libres por fallecimiento, enfermedad con baja o jubilación. De esta manera, los datos del Boletín estadístico de personal al servicio de las administraciones públicas, relativo al mes de julio de este año, reflejan que en Burgos existen 23.578 trabajadores públicos entre personal laboral y funcionarios. Este dato supone una caída del 3,6% respecto al año 2011 cuando se realizó el mayor ajuste de personal. En todo este periodo se han perdido un total de 1.289 puestos de trabajo públicos aunque algunas administraciones han incrementado su personal, principalmente al inicio de la crisis, entre 2007 y 2010. Hoy la historia es otra. «No se cubre nada, hay un déficit de personal real y eso genera malestar entre los trabajadores.Puede ser un problema muy serio porque el trabajo hay que sacarlo adelante igual, el ciudadano sigue exigiendo, obviamente, sus servicios públicos. A nosotros cada día nos cuesta más sacar el trabajo adelante», apunta el coordinador provincial del sector local en Burgos, Ángel Citores.Sigue en la edición impresa