Los abortos descienden un 23% en un año
Sacyl registró 234 en 2012 frente a los 306 del año anterior. El 80%, de mujeres mayores de 20 años
L. B. / Burgos
234 mujeres interrumpieron su embarazo de forma voluntaria en 2012 a través del Sacyl. Acudieron, por iniciativa propia o derivadas desde otros centros sanitarios, a la Unidad de Atención a la Mujer. Casi todas las que deciden abortar, salvo aquellas que se someten a este procedimiento en una clínica privada, pasan por allí desde que entró en vigor en julio de 2010 la Ley de Salud Sexual y Reproductiva. Así, «manejamos datos más fiables», explica María Ángeles del Val, trabajadora social del área.
Antes apenas llegaba a ellas una pequeña parte porque no era necesario pasar por un servicio sanitario para interrumpir el embarazo. Y ahora solo se escapan de la estadística aquellas que prefieren pagarlo de su bolsillo, pocas, ya que con la nueva norma el aborto pasaba a ser libre y gratuito hasta las 14 semanas de gestación.
Los datos que se registran desde hace casi tres años y medio permiten concluir que las interrupciones del embarazo descienden de forma notable.
La cuenta es sencilla. Frente a los registrados el año pasado (el último con estadística cerrada), en 2011 la cifra ascendía a 306, 72 más, lo que supone una disminución del 23% en un año.
En la segunda mitad de 2010 se realizaban 146 interrupciones.
En cuanto a los artículos de la Ley Sexual y Reproductiva a los que se acogen hay diferencias. Son muchos menos los abortos a causa de malformaciones del feto o riesgo para la madre, contemplados por el artículo 15. Fueron 24 en 2011 y 30 en 2012. La mayoría se incluye en el 14, que establece que cualquier mujer con un embarazo de menos de 14 semanas puede interrumpirlo. El descenso se concentra precisamente en este grupo, que pasaba de 282 casos en 2011 a 204 en 2012.
A juicio de Del Val, la evolución estadística basta para rebatir los augurios de quienes se posicionaron contra aquella ley que anunciaron un incremento de los casos.
No quedan ahí los clichés desterrados por los datos en relación con el aborto. La edad suele estar presente en los argumentos.
Pues bien, del total de mujeres que interrumpieron su embarazo en 2012, 49 tenían menos de 20 años y las restantes superaban esa edad. «Ponemos la línea en ese punto porque la Organización Mundial de la Salud determina que en las sociedades desarrolladas, y más aún en tiempos de crisis como los actuales, hasta ese momento una mujer no tiene capacidades, habilidades, madurez, estabilidad e independencia económica suficientes para responsabilizarse de una maternidad, aunque la mayoría de edad legal sea los 18», explica la trabajadora social.
Esta proporción deja claro, según la profesional, «que el aborto no es un tema de adolescentes, ni mucho menos, de hecho influyen más las condiciones personales». Y en este sentido destacan en la actualidad las consecuencias de la crisis económica. María Ángeles del Val no tiene cifras concretas pero en su consulta constata un predominio claro de mujeres o parejas que deciden interrumpir un embarazo no deseado por carecer de empleo, tener unos ingresos mínimos o depender de familiares para subsistir. «Es una decisión dura pero la toman porque consideran que su situación no es adecuada», añade.
La crisis también se esconde tras los recortes sanitarios que limitaban este mismo año el acceso a la sanidad pública a inmigrantes sin papeles. A la espera de los datos que corroboren su percepción, Del Val asegura que son muchas las mujeres desprotegidas por esta causa.
Del total de los casos registrados en los últimos años, 128 en 2011 y 86 en 2012 eran extranjeras. «De más de 20 nacionalidades distintas», indica la trabajadora social, que lo achaca al perfil de la inmigración.
«Vienen a trabajar por lo que la mayoría son jóvenes, en edad fértil, así que es lógico. Ya el año pasado vimos que descendía la cifra porque muchas se han ido, pero la retirada de la tarjeta sanitaria a las que carecen de papeles va a tener su reflejo en la estadística», afirma. Confiesa que en materia de prevención y anticoncepción burla la ley y atiende a quien necesita ayuda. «Pero el tema de los abortos es grave porque el muro normativo es infranqueable y da lugar a situaciones dramáticas», apostilla indignada.