Villatoro recopila los casos de afectados por grietas
El Consejo de Barrio inicia el trabajo y reparte entre los vecinos un modelo de informe para conocer todos los problemas detectados
N. E. / BurgosEl Consejo de Barrio de Villatoro difundió ayer entre los vecinos un modelo de formulario para que los propietarios que hayan detectado problemas en sus viviendas relacionados con grietas y humedades lo rellenen de cara a recopilar información detallada de los afectados. Así lo explicaba Sergio Simón Portillo, presidente del Consejo de Barrio, que indicaba que el objetivo es poder enviar toda esta información al Servicio de Aguas de Burgos y después al Instituto Geológico y Minero que se va a encargar de realizar un estudio de las características del subsuelo del esta zona de la capital burgalesa.Cuando se conocieron los primeros daños de grietas y hundimientos en propiedades de vecinos del barrio se contabilizaban cuatro afectados, pero a día de ayer han crecido hasta los 16. Por otro lado, además de que pueda haber humedades en locales, garajes y viviendas también es cierto que las últimas casas que se han construido cuentan con bombas de achique, algo que los vecinos también deben poner en conocimiento del Consejo de Barrio para que así los técnicos puedan conocer las dimensiones del problema en Villatoro, de cara a buscar soluciones. «El 90% de las nuevas construcciones tienen bombas de achique y algún vecino ya nos ha dicho que cuando han tenido avería en esta bomba se les ha inundado el garaje o el bajo de la vivienda», explicaba el presidente del Consejo de Barrio.Durante la reunión de ayer de los vecinos, se repartieron estos modelos de informes para que se rellenen con cualquier afección que pueda estar relacionada con la presencia de aguas en el subsuelo. También se van a dejar las hojas en los bares del barrio para poner en conocimiento del mayor número de vecinos las actuaciones que se están llevando a cabo.Portillo explicaba que una vez rellenadas las hojas deben hacerlas llegar al buzón del centro cultural o bien, vía mail, antes del 15 de enero. «Después de navidades queremos seguir avanzando en la búsqueda de soluciones y el primer paso es recopilar los datos para hacérselo llegar a los ingenieros del terreno», indicaba. Hace apenas una semana que los dos técnicos del Instituto Geológico y Minero (IGME) visitaron el barrio para conocer el problema. En las próximas semanas se prevé que regresen para recoger muestras del subsuelo para realizar ese «mapa» de la composición del terreno.