POLÍTICA / Diálogo abierto con los euroescépticos / FRANCISCO SOSA WAGNER / MERCEDES FUERTES
«La decadencia económica de Europa no puede quebrar sus libertades y derechos»
Catedráticos y autores de ‘Cartas a un euroescéptico’ Francisco y Mercedes son pareja en el corazón y en el pensamiento. Su unión es hermosa y fértil, y no porque compartan la misma opinión, sino porque entre ambos engendran un sorprendente argumentario político, valiente, directo, crítico y, siempre, profundamente europeísta. ‘Querido amigo, querida amiga, querido euroescéptico:.. o simplemente europeo

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entea sobre el valle del Bernesga mientras la tarde declina en León. Lejos, otras brumas se ciernen sobre el corazón de Europa envuelta ya por la noche. Desde su particular atalaya leonesa, el eurodiputado por UPyD, catedrático, ensayista y escritor, Francisco Sosa Wagner, y Mercedes Fuertes, catedrática universitaria y autora de varias obras y ensayos políticos, han esculpido través de la palabra y el pensamiento un nuevo libro en común: ‘Cartas a un euroescéptico’ (editorial Marcial Pons).
Es un libro de bolsillo, breve, ameno y terriblemente rompedor, implacable con los tópicos, profundamente revisionista, valedor de las instituciones europeas, pero al tiempo exigente en la concepción sólida de una verdadera unidad continental.
Pregunta.- ¿Es la obra más difícil que habéis emprendido por su aparente simplicidad y su evidente complejidad?
Mercedes Fuertes.- Bueno, yo también estoy muy satisfecha de ‘El Estado sin territorio’, concebida como relatos. ‘Cartas’ intenta ser amena, pero tiene una complejidad importante. Surge de una necesidad: defender las instituciones europeas... (Y deja paso con la mirada a la explicación de su cómplice).
Francisco Sosa.- Todo empezó porque fuimos los dos a dar una conferencia a una ciudad y pasamos por un palacio que estaba en reconstrucción con fondos europeos. Terminada la conferencia, una señora me expuso que todo lo dicho estaba muy bien, pero que a ella no le llegaba nada de ‘todo eso de Europa’. Le contesté: ‘Pero señora, si a dos minutos de aquí hay un monumento que se está recuperando con fondos de Europa’. Y reconoció que no se había dado ni cuenta. Para ese tipo de gente que no ha percibido la presencia real de Europa, surge este libro.
P.- Defendéis la necesaria fortaleza de la unión continental frente a estados minusválidos ante poderes económico y militares ya globales. A ese pragmatismo, yo uniría el anhelo europeísta que sentimos algunos desde antes de 1986. ¿Lo que sentía España, lo siente ahora Ucrania, expresiones tumultuosas aparte?
M. F. - ¡Igual!, y es tan emocionante (exclama). Más información en edición impresa