Muerte súbita en Fuentes Blancas
El Ayuntamiento concluye la segunda fase de la tala de chopos arguyendo su vejez y el riesgo de caer sobre los paseantes

-
C. M. / Burgos
Los troncos se apilan en Fuentes Blancas. Los soberbios chopos que durante años cobijaron a paseantes ahora yacen sobre el suelo y representan el último acto de un plan de regeneración forestal que vive sus últimos momentos.
La Concejalía de Medio Ambiente, gestionada por la edil Carolina Blasco, ha concluido la segunda fase del plan con la tala de más de 1.000 árboles, en su mayoría chopos, que se suman a los 1.675 ejemplares que cayeron el pasado mes de abril dentro de la primera fase del proyecto de mejora.
La intervención ha afectado a árboles que, según los técnicos municipales, suponían un problema por la peligrosidad que implicaría su caída sobre los paseos y otros, híbridos, que estaban apoderándose del espacio y poniendo en riesgo la supervivencia de otras especies autóctonas.
Los efectos de la tala, visibles para los paseantes, se tratará de reducir con la plantación de más de medio millar de nuevos árboles que ocuparán el espacio dejado libre por los chopos ya caídos. Más información en edición impresa.