ESPECIAL DEPENDENCIA / INVESTIGACIÓN
Frenar el deterioro con un sistema que interpreta la actividad cerebral
Su desarrollo permite controlar dispositivos domóticos en función de las intenciones

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ANDRÉS SEOANE / Burgos
Brain Computer Interface (BCI) o interfaz cerebro-ordenador. Así se denomina al sistema de comunicación que monitoriza la actividad cerebral y traduce determinadas características, correspondientes a la intención del usuario, en comandos de control de un dispositivo. La actividad cerebral se registra en la electroencefalografía (EEG), ya que se trata de una técnica sencilla, no invasiva, portátil y de bajo coste.
Según la naturaleza de la señal de entrada, estos sistemas se clasifican en endógenos, que dependen de la capacidad del usuario para controlar su actividad fisiológica y requieren entrenamiento, y exógenos, dependientes de la actividad evocada por estímulos externos y que no requieren ser entrenados. A partir de estos antecedentes, un grupo de ingenieros biomédicos de la Universidad de Valladolid ha puesto en marcha el proyecto ‘Brain Computer Interface for cognitive training and domotic assitance against the effects of ageing’, que pretende, por un lado, prevenir o minimizar el deterioro cognitivo asociado al envejecimiento, y por otro, facilitar el acceso de las personas dependientes a los dispositivos presentes en el hogar.
Para ello, el proyecto desarrolla una aplicación de entrenamiento cognitivo en la que los usuarios practican la imaginación de tareas mentales. De esta forma se pretende analizar si la realización de varias sesiones de entrenamiento puede favorecer la lentificación del proceso de deterioro, e incluso se permite mejorarlo. Más información en edición impresa