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Lacalle propone que el bulevar en el puente de los ingleses sea peatonal
El alcalde aplaza el paso de vehículos en ese tramo y asegura que el futuro de la pasarela será su demolición si la Confederación lo aprueba

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N. E. / BurgosLa ampliación del bulevar ferroviario entre Cellophane y Fuentecillas, a la altura de calle Las Rebolledas, pasará sobre el puente de los ingleses, pero justo en este tramo será para uso de peatones y ciclistas. El alcalde, Javier Lacalle, propuso ayer a los vecinos, que están en contra de que el vial sea elevado por la posible afección a sus viviendas, aplazar el paso de vehículos hasta que la Confederación Hidrográfica del Duero se pronuncie sobre si se puede construir un puente a cota cero sobre el río Arlanzón.En opinión del primer edil, que estuvo reunido algo más de una hora con una representación vecinal, esta solución puede ser un principio de acuerdo «donde nos encontremos todos». Sin embargo, los residentes en el bloque de Las Rebolledas no lo tienen tan claro ya que tienen miedo de que si el proyecto no se modifica, en un futuro, podrían circular vehículos por encima del puente de los ingleses.Lacalle insistió en que se va a pedir opinión a la CHD para que el trazado pueda seguir lo dispuesto en el Plan General de Ordenación Urbana, es decir que el vial pase a cota cero. Y aseguró que si se permite «el puente se demolerá pero no será ahora». De esta manera, el edil afirmó que, a medio plazo, si lo autoriza el organismo de cuenca y si existe disponibilidad presupuestaria se podría volver bien al proyecto de los suizos Herzog y De Meuron, o bien a un proyecto nuevo con un puente rasante y más económico. La propuesta de los arquitectos del bulevar planea un puente cuyo coste se cifra en los cuatro millones de euros, según recordó Lacalle.Los vecinos de Las Rebolledas se reunirán en asamblea para compartir la nueva propuesta municipal que para ellos tiene varias dudas. «Nosotros queríamos un compromiso firme para que nunca haya un vial elevado», dijo Carmen Mayoral, una de las portavoces. Al no tener este documento, los vecinos van a seguir adelante con sus acciones de protesta. Por un lado, tienen previsto acudir al contencioso administrativo, antes del 3 de junio, para que no se les pase el plazo para interponer un recurso judicial que «ya habrá tiempo de quitarlo». Por otro, también se reunirán con el Procurador del Común para pedir que las obras se realicen solo hasta la primera fase, una cuestión que ayer volvieron a solicitar a los responsables municipales, quienes optan por hacer esa segunda fase.La propuesta de Lacalle hará necesario modificar el proyecto de construcción en este tramo, pero el alcalde no considera que vayan a sufrir retrasos ni la adjudicación ni las obras. El vial que conecte Cellophane con Fuentecillas, en la avenida Valentín Niño, mantiene las prescripciones del proyecto hasta la rotonda que confluirá a la altura de la carretera Valladolid con la calle Don Juan de Austria y el acceso a la altura de Bakimet. A partir de ese punto, el resto del vial será solo para peatones y ciclistas hasta salvar la calle Las Rebolledas. Pasado este tramo, a partir de la altura de Las Pastizas y hasta la confluencia con Valentín Niño, volverán a circular vehículos.El alcalde considera que, con esta alternativa, al menos se mejorará la movilidad de los vecinos de esta zona que podrán llegar caminando desde Fuentecillas hasta el Hospital del Rey.