El Correo de Burgos

>LABORAL

El juez reconoce la reducción de la jornada para cuidar a un hijo diabético

El Juzgado de lo Contencioso Administrativo 1 obliga al hospital a prorrogar el permiso de jornada reducida a una empleada a la que ya se lo había concedido durante 6 meses

-

-

Burgos

Creado:

Actualizado:

ANDRÉS SEOANE / BurgosEl Hospital Universitario de Burgos deberá prorrogar, por sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número uno contra la que no cabe recurso, el permiso de reducción de jornada retribuida para una de sus trabajadoras para cuidado de menor afectado por una enfermedad grave. El niño padece Diabetes Mellitus tipo 1, patología prevista como enfermedad grave según el listado de Enfermedades Graves publicado en el BOE el 30 de julio de 2011.Fernando San Martín, padre del menor diabético y marido de la trabajadora del HUBU, explica que su mujer «solicitó una reducción de jornada del 80%, y nos lo concedieron durante 6 meses. Después nos pidieron aportar un nuevo certificado médico diciendo que continuaba la situación, aportamos ese certificado, y ellos nos denegaron la petición alegando que el niño podía ser atendido en el colegio. Incluimos en el recurso un certificado de que la madre tiene autorización para entrar en el colegio a realizar los controles glucémicos y administrar la insulina, y la sentencia dice que esa denegación es nula. Pero la sentencia ha tardado un año y medio en llegar, y aunque es firme, todavía no se ha hecho efectiva».En el caso de los trabajadores de la Administración, durante el disfrute del permiso deben percibir la retribución íntegra con cargo a los presupuestos del órgano o entidad donde venga prestando sus servicios. La reducción de la jornada debe ser de un mínimo del 50% y se concede bajo los supuestos de hospitalización y tratamiento continuado, o bien en caso de necesidad de cuidado directo, continuo y permanente acreditado por el órgano administrativo sanitario de la Comunidad Autónoma, como máximo hasta que el menor cumpla los 18 años. Pero este no es el único caso, ya que en la Asociación de Diabéticos de Burgos tienen conocimiento de al menos otros tres. San Martín expone uno de ellos, en el cual «una trabajadora del hospital de Miranda que ahora ha venido al HUBU, tenía su permiso concedido, se la acabó el contrato, la llamaron para trabajar aquí, solicita el permiso, y se lo deniegan. Es decir, misma madre, mismo hijo, misma situación y misma empresa, cambia el centro de trabajo, y en el HUBU se lo deniegan. Alegando lo mismo, que le pueden atender en el colegio».El propósito de la reducción de la jornada tiene el fin de garantizar la salud del menor, sin menoscabo de la percepción de ingresos de sus progenitores para prestar una correcta atención y cuidado a su hijo, y esta sentencia significa mucho para la Asociación y para San Martín, ya que «marca un poco por donde pueden ir los casos de similares características», aunque entiende que la gente en circunstancias parecidas no dé el paso de acudir al juzgado porque «los juzgados no van siempre en la misma línea, y en nuestro caso sí que condena a la Administración a pagar las costas, pero también te puede condenar al trabajador».Para evitar esta situación, San Martín propone que «den unas instrucciones clarísimas en todas las consejerías, en este caso de la Junta, y a nivel de la Administración General del Estado, porque hay un conflicto entre las competencias. Porque cuando les interesa cogen una norma, y cuando no, cogen otra. Yo no entro a valorar si la ley está bien o está mal, lo que hay que hacer es cumplirla».

tracking