CASTILLA Y LEÓN
Raquel y su amigo policía nacional siguieron llamándose después de su detención
Al día siguiente de estar en libertad con cargos hablaron a las 11, a las 12 y a las 22
F. RAMOS / L. CORNEJO
Raquel Gago y su amigo policía nacional, Nacho, continuaron llamándose por teléfono después de que ella fue detenida y puesta en libertad con cargos. Así lo demuestra el extracto de llamadas de las líneas telefónicas de ambos que aparecen en el Tomo 2 del sumario del caso.
Así, la primera llamada que consta, la hace Raquel un día después del crimen, el 13 de mayo a las 19,18. Es en esta llamada, con una duración de 16,5 minutos, en la que ella le cuenta que ha aparecido el arma, que estaba en una bolsa de tela dentro de otro bolso, detrás del asiento del copiloto de su Volkswagen Variant. Tal y como declaró un compañero de Nacho, testigo de la llamada oyó que este decía: «Tú tranquila» y «No toques nada, a ver como lo arreglamos». Este compañero de Nacho, Juanjo, también declaró que ambos se dirigieron a casa de Raquel. En el exterior les esperaba la hermana, con la que se quedó él, mientras Nacho se dirigía al garaje donde estaba el coche con el arma y donde le esperaba Raquel. Este agente señaló que Nacho insistió en acceder solo al garaje porque así lo quería Raquel.
Este punto de la investigación es uno de los más oscuros. Los dos inspectores jefe de Burgos que participaron en la investigación por orden del jefe superior de Policía de Castilla y León, fueron quienes, tras permitir que Montserrat y Triana se viesen en comisaría fueron testigos del rifi rafe entre madre e hija en el que Triana le dice a su madre «ni se te ocurra decirles quien tiene el arma, que es policía local». Media hora después, Nacho recibía la llamada de Raquel, lo que a juicio de estos dos inspectores es «chocante» y así se lo dijeron a la juez. Este agente y otro compañero se encontraban en el despacho de enfrente, a metro y medio, cuando se produjo la inesperada revelación.Según declaró una de las amigas de Raquel, el día del crimen, cuando todas se habían reunido en casa de Raquel para ver las noticias, ésta identificó a uno de los policías que estaba en la pasarela junto al cadáver. «Era un hombre de pelo gris, vestido de paisano. Ella dijo que lo llamaría al día siguiente para ver por donde iba la cosa». En realidad, acabaría llamándole para entregar el revólver que llevaba más de 24 horas en su coche.
Pero hay algo que chirría más y es el intercambio de llamadas entre Raquel y Nacho una vez que esta queda en libertad con cargos tras declarar en comisaría, a las 2,30 horas de la madrugada del 14 de mayo. A la mañana siguiente, Raquel llama a Nacho a las 8,49 y a las 9,12. Estas dos llamadas aparecen en el extracto telefónico de Raquel pero no en el de Nacho, por lo que su móvil podía estar apagado. Según el detalle de llamadas, Nacho recibió un sms de Raquel a las 11,15 -puede que el que indicaba que tenía llamadas perdidas de ella, la que desde las 00,31 su móvil no había registrado actividad.
Poco después de recibir ese sms, a las 11,16, Nacho llama a Raquel y habla con ella 399 segundos (6,6 minutos). A las 12,07 y después de realizar varias llamadas distintas, vuelve a telefonear a Raquel sin éxito y hace un segundo intento 17 segundos después. Ella le devuelve la llamada casi de inmediato, a las 12,08 y hablan 118 segundos (casi dos minutos).
Pasan 34 minutos hasta que Raquel intenta contactar de nuevo con Nacho, al que llama sin éxito a las 12.52. Por la tarde Raquel hace una llamada más a Nacho, a las 18,14, pero no logra contactar con él. Cuatro horas después, a las 22,15, es Nacho quien la llama. La conversación dura 414 segundos (6,9 minutos).
Los extractos de estas llamadas fueron facilitados por Telefónica en con fecha 27 de mayo en el caso de Nacho y 28 de mayo en el caso de Raquel. El agente había declarado el 20 de mayo. Ante la juez explicó que la relación con Raquel era de amistad porque conocía a sus padres. La había visto por última vez dos meses antes de los hechos. «No tenía ni su teléfono porque tuve que resetear el móvil y lo perdí», aseguró.Más información en edición impresa