SANIDAD / SEGUNDO ANIVERSARIO DEL HUBU
El hospital rebaja la estancia media a pesar de ganar ingresos
El gerente afirma que todos los datos de actividad han mejorado desde el traslado, hace dos años
L.B. / Burgos
Dos años y un puñado de días, los que han transcurrido desde el 18 de junio, cumple hoy el que durante mucho tiempo fue el nuevo hospital de Burgos, ahora único y universitario de apellido. Tal efeméride coincide con el incremento de un rumor de fondo contundente que ya acompañó su construcción, el de las protestas ciudadanas contrarias al modelo elegido por la Junta de Castilla y León para construirlo y gestionar parte de sus servicios. Incontestable en este sentido era el éxito de la reciente manifestación secundada por 10.000 burgaleses para exigir el rescate del complejo de manos de la sociedad concesionaria.
Más allá de estas controversias, el gerente del centro, Miguel Ángel Ortiz, celebra el segundo aniversario de las instalaciones de la avenida Islas Baleares con la mirada puesta en los datos de actividad y asegura, satisfecho, que «en la actualidad todos los parámetros superan los de 2011 y 2012». Así lo señala en un informe de seguimiento sobre la situación del HUBU remitido a la Consejería de Sanidad.
De las cifras que acompañan esta afirmación cabe destacar la progresiva reducción de la estancia media en el hospital desde 2012. Entonces ascendía a 7,14 días y mediado ya 2014 es de 6,61, menos incluso que en 2013, cuando llegó a 6,7. Y eso a pesar del incremento del número de ingresos. Pasaban de 29.880 en 2012 a 30.208 en 2013. Los 12.806 de los primeros meses de 2014 auguran un nuevo aumento anual próximo al 1,8%.
En este tiempo también se ha elevado el número de operaciones y si se mantiene el ritmo mantendrán su tendencia al alza. Frente a las 17.163 de 2012, incluidas programadas y de urgencia, el año pasado se superaban las 19.300 y hasta la fecha los datos superan esta barrera en un 16% en 2014.
En este sentido, Ortiz se detiene en su informe en la supresión de la autoconcertación -las conocidas peonadas o jornadas vespertinas de carácter extraordinario y abonadas como tal- casi al tiempo que se consumaba el traslado. «Esta actividad se absorbía sin coste alguno en la jornada ordinaria», subraya.
Al hilo, el gerente aborda uno de los puntos que más críticas han suscitado entre los detractores de la gestión hospitalaria actual: la concertación externa, es decir, la contratación de actividad a clínicas privadas. Afirma al respecto que, «con motivo del traslado, actividades de alto coste económico que antes se realizaban de forma masiva mediante esta fórmula se han internalizado suponiendo un enorme ahorro económico». Así, precisa que en 2011 el gasto en conciertos quirúrgicos fue de 3,7 millones, en diálisis 1,5 millones y en resonancias magnéticas 1,5 millones, con una inversión total superior a los 6,7 millones. Expone en contraste que la previsión de 2014 si se invierte lo mismo que en 2013 en derivar parte de las operaciones -algo que de momento no se ha decidido- es gastar 700.000 euros a los que se suman los 293.000 comprometidos ya para realizar las 2.000 resonancias magnéticas que no pueda absorber el hospital, que en las nuevas instalaciones sí cuenta con equipamiento para realizarlas. «Próximamente esperamos asumir todas», insiste.
De vuelta a los datos, el repaso de Ortiz incluye la actividad de Urgencias, también en ascenso. De las 115.202 registradas en 2012 se pasaba a las 116.990 de 2013. Y subiendo. De momento, 2014 ya ha sumado, en proporción, un 2,5% más de visitas a este servicio, que ingresa a un 16% de los pacientes que atiende. El 13% de los casos totales llegan derivados de los servicios de Primaria.
En cuanto a atención ambulatoria, el hospital llegó el año pasado a 452.760 consultas externas, cifra que suponía 22.000 más que en 2012. En 2014 el ritmo es un 7% superior. «La demora media en este ámbito está en 43 días», afirma al respecto el gerente que, no obstante, no precisa este dato de las operaciones, «disminuyendo progresivamente», ni de las pruebas diagnósticas, aunque sí indica en referencia a estas últimas que «el tiempo de espera se está normalizando a pesar del fuerte incremento de peticiones». De la estadística aportada se desprende que los procedimientos diagnósticos y terapéuticos se han elevado de media un 14% en lo que va de año.