Estudio integral de los enterramientos neolíticos en Burgos
En el yacimiento de Monasterio de Rodilla se han hecho estudios de ADN . Es el primer estudio integral que se realiza sobre una misma población

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MARTA CASADO / Burgos
El profesor de la Universidad de Valladolid, Manuel Rojo, avanzó ayer el contenido de una publicación que verá la luz en las próximas semanas sobre una excavación de un enterramiento neolítico en Monasterio de Rodilla de hace 5.700 años. Se trata de un enterramiento de 49 individuos donde «por primera vez se realiza un estudio integral que combina diferentes métodos científicos procedentes de la Arqueología, la Antropología Física y la Genética ofreciendo un análisis completo relativo a la edad, el sexo, la altura, la dieta, las actividades realizadas, patologías, relaciones de parentesco y movilidad residencial», apuntó.
El yacimiento del Alto de Reinoso salió a la luz hace más de seis años en una zona de aerogeneradores que sacó varios niveles arqueológicos. Este, ubicado en la falda más alta de la zona, apareció al borde de una parcela de cultivo. «Primero realizamos una excavación de urgencia pero al ver el potencial planteamos un proyecto de investigación con dos campañas anuales de excavación de un mes cada una».
La tumba colectiva se utilizó por cuatro generaciones, unos 100 años. Los cuerpos aparecen en conexión anatómica y algunos abrazados y se disponen en una superficie de 3x2 metros cuadrados. No hay distinción de edades ni género. Hay 49 individuos de los que se han identificado 10 hombres y 12 mujeres, la mayoría son personas adultas, entre 21 y 40 años, ocho individuos tienen entre 13 y 20 años, hay seniles (más de 40 años) y un individuo infantil de 0 a 6 años.
Los estudios genéticos y de isótopos radioactivos, realizados en Alemania, han permitido conocer que «era un grupo bastante endógeno, con relaciones de parentesco entre linajes sólo tres individuos parecen haber pasado su vida en un entorno más alejado de la tumba, el resto permanece fijo en el territorio», señala Rojo. Se analizaron sus patologías producidas por actividades físicas intensas, artrosis deformante, fracturas de tibia, cúbito y radio, traumatismo craneal y poca caries. Respecto a la dieta se sabe que ingerían proteínas del trigo, la cebada y comían carne pero no de vacas ni terneros sino de ovejas, cabras y cerdos. «Es una forma de vida típica de poblaciones agrícolas y ganaderas sedentarias al estilo de la sociedad castellana preindustrial».