PRUEBA MITSUBISHI ‘SPACESTAR’
Más ‘Space’ que ‘Star’
Mitsubishi presenta en el mercado un vehículo urbano -Space Star 120 MPI- con un diseño ‘muy japonés’, muy recomendado para jóvenes que tienen poco presupuesto para gasolina

-HÉctor Fustel
El Mitsubishi Lancer Evolution WRC en sus diferentes generaciones y ediciones de calle, fue uno de los coches más míticos de la historia y un objeto de culto para miles de jóvenes de las décadas de los 80 y 90’s, gracias a la repercusión y los éxitos obtenidos en el Mundial de Rallyes.
Sus potentes motores, su tecnología perfectamente calibrada para aprovechar hasta el último centímetro de asfalto y su imagen ciertamente agresiva, encandiló y encandila a más de uno hoy en día, convirtiéndolo en un objeto de deseo y uno de los mayores éxitos comerciales de la marca nipona.
El Montero también ha jugado un papel muy importante en la expansión comercial de Mitsubishi en todo el mundo, gracias a que es uno de los pocos TT puros que se comercializan todavía y que no obstante, mantiene un marcado carácter ‘Premium’.
Pero los tiempos cambian y la marca de los tres diamantes ha ido renovando paulatinamente toda la gama para adaptarse a lo que los consumidores demandamos hoy en día. Buena muestra de ello es el coche que os presentamos en esta nueva sección semanal dedicada al mundo del motor.
¿Os acordáis del ‘píccolo’ monovolumen que se comercializó entre los años 2001 y 2005? Pues olvidaros; porque ahora el Space Star se ha reconvertido en un vehículo urbano con un diseño ‘muy japonés’, que os puede gustar o no, pero hay que tener en cuenta de que es un coche global que se comercializa en diferentes latitudes y que los gustos pueden ser muy dispares.
Hablamos de una carrocería de cinco puertas y 3,71m de longitud, que con un motor tricilíndrico de 80CV, mueve con soltura los 845Kg del pequeño Mitsubishi por nuestras atestadas calles del centro a las 12 de la mañana. También ayuda una dirección de dureza variable en función de la velocidad, demasiado asistida para mi gusto, con la que nos deslizaremos como una anguila entre los demás vehículos y con la que seremos capaces de aparcar moviendo el volante con un solo dedo. En este punto sí que se echan en falta unos sensores de aparcamiento traseros ya que la luneta queda un tanto elevada y la percepción del conductor no es todo lo buena que debería.
Interiores correctos
Una vez en su interior, comprobamos que la habitabilidad está muy lograda pese a su contenido tamaño, tanto en altura como en anchura, y cuatro pasajeros podrán acomodarse sin muchos problemas. No podemos decir lo mismo del maletero, que con 235l tan solo cumple, aunque siempre cabe la posibilidad de abatir los asientos traseros (40/60) para cargar objetos más voluminosos.
Los materiales plásticos utilizados en el salpicadero son de una calidad aceptable y los ajustes son sólidos, aunque hay algunas zonas con tornillos vistos y algún remate en los que considero que deberían de haber sido algo más ‘finos’ a la hora de camuflarlos.
El equipamiento del que disponía nuestra unidad de pruebas con el acabado Motion (el acceso a la gama sería el acabado Challenge) era también bastante extenso. Entre otras cosas, contaba con sensor de lluvia y luces, sistema FreeKey de apertura y arranque por botón, climatizador automático, control de velocidad, Bluetooth, lunas tintadas, cuatro elevalunas eléctricos, equipo de audio con USB, control de presión de los neumáticos, ordenador de a bordo, asistente de conducción ecológica y sistema Start/Stop, que es uno de los más rápidos y efectivos que hemos probado en ningún coche hasta ahora.
Todo está al alcance de la mano ya que el cuadro de mandos se sitúa en una posición elevada, dejando la zona inferior libre y con varios huecos portaobjetos muy prácticos.
Dinámica de conducción
El Space Star es un coche eminentemente urbano con el que podremos realizar algún viaje corto sin temor a que nos ‘achuchen’ los demás conductores con sus coches más grandes y potentes. Sus 80CV son más que suficientes para mantener velocidades de crucero de 120-130 Km/h sin ningún complejo, aunque a ciertas revoluciones, el motor de tres cilindros se deja oír en el interior con cierta nitidez.
Las suspensiones son extremadamente blandas, lo que penaliza su comportamiento en vías con muchas curvas, pero resultan especialmente cómodas en recorridos urbanos y en vías radiales, que al fin y al cabo, es para lo que está pensado este coche. La caja de cambios de 5 velocidades goza de un funcionamiento y tacto muy preciso, aunque las relaciones de marcha están estudiadas para favorecer los consumos y en cuanto afrontamos un pequeño desnivel, se nos hace necesario ‘tirar’ de palanca de cambios más de lo deseado.
Y hablando de consumos; el Space Star es, con diferencia, el coche más frugal que hemos probado hasta la fecha. Su consumo en ciclo mixto está homologado en 4,3 l/100Km y en conducción real logramos una media de 4,8, así que es muy extraño que sobrepase en alguna ocasión la barrera de los 6 l/100Km. Si se diera el caso, consultad con vuestro servicio técnico porque tenéis un agujero en el depósito…
La ‘puntilla’
En definitiva; el Mitsubishi Space Star es un utilitario urbano de uso diario, muy recomendable como segundo vehículo o para jóvenes que necesitan moverse y a los que no les sobra el dinero para gasolina. Cumple de sobra con las expectativas mínimas para cualquier usuario que busque coches de este segmento y por 9.500 euros es una alternativa original y está muy bien equipado de serie. ¿Te atreves a ser original?