DESASTRE EN CAMPOFRÍO / Los trabajadores
«La matriz de la empresa nació en Burgos y aquí debe renacer»

El salón de actos de la Casa de Cultura de Gamonal se quedó pequeño para acoger la asamblea a la que acudió la práctica totalidad de la plantilla.-SANTI OTERO
N. E. BURGOS
«Probablemente este sea uno de los peores días de nuestra vida». Así comenzaba la intervención Hilario Sancho, ante sus compañeros de trabajo de Campofrío, prácticamente la totalidad de la plantilla reunida en un salón de actos, el de la Casa de Cultura de Gamonal, que se quedó muy pequeño para acoger esta cita. Tanto Sancho como otros compañeros del comité de empresa hicieron un llamamiento a la «tranquilidad» y también a la «unidad» porque se abre un largo camino hasta conocer el futuro de la planta burgalesa.
Una de las primeras cuestiones que trasladó a los asistentes es que en estos momentos la plantilla está en situación de «licencia retribuida», pero aclaró que todavía desconocen por cuánto tiempo, según se habló en la reunión, que se celebró a las 12.30 horas en el matadero de Carnes Selectas, en el polígono de Villalonquéjar.
Sancho explicó que los principales responsables de Campofrío acudieron a esta primera convocatoria de urgencia, cuando todavía no se había llegado a controlar la situación del incendio, entre ellos Rosario Piazza, el director Supply Chain (responsable de la cadena de suministro), y Eduardo de Miguel, responsable de Recursos Humanos en el sur de Europa.
Entre la plantilla mucha desolación y una mezcla de impotencia y rabia. Había quienes con lágrimas en los ojos escuchaban a sus representantes sindicales y otros que mantenían la entereza, pero todos con una gran preocupación y con ganas de luchar «sin fisuras». Entre el público, se aseguraba que un resquicio de desunión podría sembrar dudas entre los responsables de la empresa sobre el futuro burgalés de la planta burgalesa, la más importante en producción y en mano de obra de las que tiene el grupo en España.
Las intervenciones de los responsables del comité de empresa se fueron sucediendo, pero el primero en tomar el micrófono fue el alcalde de la ciudad, Javier Lacalle. El primer edil habló del operativo desplegado por la mañana y de los vecinos desalojados de sus viviendas en Villafría y Cótar y enseguida explicó que desde el Ayuntamiento se va a mostrar la unión necesaria con los trabajadores para conseguir la reconstrucción de la factoría en Burgos. «No quiero ser confiado, pero sí optimista y aunque la decisión final es de la empresa, vamos a estar todos a una», manifestó. Lacalle explicó a los trabajadores que había podido hablar con el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, y también con el secretario regional del Partido Socialista, Luis Tudanca, y que el sentir de todos «es que Burgos no puede perder una empresa como Campofrío».
Los asistentes agradecieron las palabras del alcalde con un aplauso, pero también le pidieron que sea constante en ese apoyo para que no ocurra como en esas catástofres en las que hay un derroche de solidaridad en los primeros instantes y después llega el olvido.Sigue en edición impresa