150 toneladas de solidaridad
La campaña de recogida del Banco de Alimentos de Burgos contabiliza esta cifra entre toda la provincia, contando con más 700 voluntarios participantes y 250 establecimientos adheridos

El almacén del Banco de Alimentos lleno a rebosar tras la campaña de recogida en la que se recolectaron 150 toneladas de toda clase de comida.-ISRAEL L. MURILLO
«La campaña ha sido un éxito total, hay que reconocer que es un gran mérito que no nos podemos apuntar nosotros, ha sido mérito de la generosidad de todo el mundo». Con estas palabras califica José Luis Herrero, presidente del Banco de Alimentos de Burgos, la recogida realizada por la entidad el último fin de semana de noviembre, en la que ha vuelto a quedar patente la solidaridad de la ciudadanía.
Herrero relata que hubo «más de 700 solicitantes» para poder acudir a los establecimientos como voluntarios, y que «más de 500» participaron sólo en la capital. También quiso destacar la «gran colaboración de los centros comerciales», que en momentos determinados podrían haber tenido algún problema de atasco en los almacenes o incluso en los accesos.
Con la contabilidad ya cerrada, la cuantía de alimentos recogidos ascendió hasta los 148.500 kilogramos aproximadamente, superando con creces los 120.000 previstos por la entidad, una predicción ya de por si «muy optimista». Esta cuantía se ha repartido entre los más de 40.000 kilogramos reunidos en la provincia, y los 110.000 de la capital. En relación a la cantidad recolectada el año anterior, esta campaña ha supuesto un 70% más, dado que en 2013 se recopilaron 85.000 kilos de alimentos.
El presidente recalca la «gran generosidad del pueblo burgalés», afirmando que han notado que existe una «mayor concienciación» y «solidaridad» en estos momentos de crisis. Y este hecho se demuestra no sólo en el volumen de voluntarios, sino también en el número de establecimientos participantes, entorno a 250, incluyendo las grandes cadenas de la capital y los pequeños establecimientos de las poblaciones de la provincia.
Otra de las características que ha tenido esta campaña es la diversidad de productos recogidos. Los voluntarios, que acudían en parejas a los establecimientos, se repartían las labores de recogida y petición de cierto tipo de alimentos a las personas que quisieran colaborar, y la respuesta ha sido «increíble», define Herrero. Entre los productos que han diversificado la recolecta cabe señalar los de alimentación infantil, como potitos o papillas, así como los pañales, la leche o el aceite. Esto permitirá que la dieta aportada por la entidad a sus beneficiarios sea variada. Más información en edición impresa.