PAISAJES Y SABORES
Pardilla, un entorno natural y gastronómico marcado por la tradición

Unas de las vistas de este en entorno.-L. V.
Naturaleza, tradición y buena gastronomía. Así se podría resumir la propuesta que hoy planteamos. La jornada comienza en Pardilla, el último pueblo de la provincia de Burgos siguiendo la autovía hacia Madrid; concretamente en el sendero del cerro de la Mojonera, un recorrido de 10,4 km, de dificultad media, que parte de la fuente del pueblo y ofrece un interesante camino rodeado de encinas, almendros y viñedos.En días claros, la subida hasta el mojón (1.010 metros de altura) o en la cañada (donde se encuentra un enebro centenario), se puede apreciar un bello paisaje con Moradillo de Roa, Haza y Honrubia de la Cuesta como fondo. «Si se recorre a pie se suele tardar dos horas mientras que en bicicleta, la duración se reduce a la mitad», explica el alcalde, Jesús Pardilla, quien anima a descubrir un sendero «especial», dadas las vistas que ofrece por su altura. «Es muy bonito», destaca el edil de este municipio de 134 habitantes, que se encuentra a 14 kilómetros de Aranda de Duero.OviturismoTerminada la caminata, llega el merecido descanso en un lugar donde la tradición cobra un protagonismo propio. Es Paradilla 143, un proyecto familiar y novedoso que ofrece al visitante la oportunidad de conocer el funcionamiento de una ganadería moderna de ovejas de raza churra pura autóctona. Desde la cría hasta la mesa, porque Paradilla 143 está especializada en envasar este tipo de productos, listos para llevar a casa. Con el objetivo de acercar el sabor de estos lechazos al consumidor, la dirección abrió además un restaurante que funciona bajo reserva. «Es el ‘oviturismo’», explica Eduardo Abad, responsable de una finca que cuenta además con una pequeña ruta botánica y un parque infantil para los más pequeños. «Es una experiencia diferente», asegura.Más información en la edición impresa