Diagnostican 1.890 nuevos casos de cáncer al año en la provincia
El diagnóstico precoz han permitido ganar la batalla a las enfermedades tumorales al 55% / La AECC demanda más atención en el hogar y psicólogos en las unidades de cuidados paliativos

En el 65% de los casos los tumores aparecen en mayores de 65 años.-R.G.O.
Cada 4 de febrero se celebra el día internacional contra el cáncer. En el hall del Hospital Universitario de Burgos los voluntarios de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) repartían flores de papel como símbolo de una esperanza cada vez más cercana. Vencer la batalla al cáncer. En todos estos años en los que las técnicas de diagnóstico precoz han mejorado, cáncer ya no es sinónimo de muerte en el 55% de los casos pero sigue siendo una enfermedad muy dura.Lo saben quienes están entre los 1.980 casos que cada año se diagnostica de media en la provincia de Burgos. De ellos 950 no se pueden superar pero la supervivencia sube en los últimos años hasta el 55%. «Pasar de tasas de supervivencia del 30% al 60% no es que se haya iluminado el futuro pero sí es una tendencia positiva sobretodo en los casos con mayor prevalencia», señala el jefe del servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario de Burgos, Carlos García Girón.El tumor con mayor incidencia en la población burgalesa es el de colon y recto en el que el índice de superación de la enfermedad asciende al 85%. El de próstata supone el 13% de los diagnóstico y el de mama y pulmón el 12%. De estos tres de la lista dos tienen un alto grado de supervivencia y son los referidos a próstata en hombres y mama en mujeres. En el primero asciende al 95% tras análisis diagnósticos con PSA. El segundo se supera en el 90% de los casos con las mamografías que se realizan en la población de riesgo desde hace 60 años. Otro caso es el de pulmón que a pesar de los estudios a población fumadora con TAC no se encuentran resultados concluyentes y la tasa de mortalidad es alta. En la misma situación de alta morbilidad se encuentran las afecciones tumorales de estómago y vejiga ya que no existen métodos diagnósticos eficaces. «El problema es que en algunos tipos de afecciones no llegamos y en otros nos pasamos» señala Girón. Como ejemplo de esta apreciación coloca el cribado por sangre en heces para detectar casos de células cancerígenas en colon. En caso de ser un análisis positivo se realiza una colonoscopia en todos los casos. Muchas veces se detectan pequeños tumores que no llegarán a ser mortales.Los cuidados de las personas en tratamiento o que afrontan el final de la enfermedad sin posibilidad de cura es uno de los temas que la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) reclamaba ayer, día de la enfermedad. Esta atención es de soporte, cuando se está en pleno tratamiento de lucha contra el tumor. En este caso lo activa el hospital y se refiere a las afecciones paralelas que se pueden presentar al ser una persona baja de defensas. «En este caso lo que domina es el tratamiento contra la enfermedad, otra cosa son los cuidados paliativos al final del proceso», señala García Girón. Los cuidados paliativos se habilitan cuando el paciente está en la fase final de la enfermedad, en caso y es solicitado por el médico de cabecera. Está equipado por un médico y un enfermero pero se reivindica mayores dotaciones (atención psicológica, jurídica, financiera o espiritual en caso de ser creyente). «En la fase final de una enfermedad tan dura, las necesidades de todo tipo se acentuan en el paciente y en su familia», apunta García Girón.