Un viaje por el espacio más friki de Burgos
La Asociación Cultural para las Nuevos Intereses Lúdicos es la única organización de la provincia dedicada al manga, el anime, los videojuegos o los juegos de rol, entre otras cosas / Son 22 socios y quieren ampliar la 'familia'

Cuatro jóvenes participan en uno de los torneos de las Jornadas de Manga y Ocio Alternativo que se celebra en el Hangar.-ECB
Anime, cosplay o caster, a buen seguro estas palabras le suenan a chino pero forman parte de un variopinto mundo de aficiones y juegos que cuentan con millones de incondicionales. Quien más y quien menos ha oído hablar o ha ojeado un cómic manga, conoce juegos de rol como Diablo o World of Warcraft o ha visto El viaje de Chihiro.Si no es así, en Acnil, Asociación Cultural para los Nuevos Intereses Lúdicos, seguro que le ponen al día rápidamente. Esta asociación burgalesa nacía en el año 2009 con el ánimo difundir la cultura asiática, los videojuegos, las nuevas tecnologías, los juegos de rol y otros juegos fuera del ámbito tradicional, como una forma de ocio y aprendizaje comunitario en la ciudad.Además, la asociación se formaba como el lugar perfecto donde compartir aficiones con otras personas y conocer gente nueva. Tal y como comenta su presidente, Bernando Fernández, «hasta el momento, y aún se sigue haciendo, la gente se reunía en pequeños grupos de amigos y con la asociación lo que quisimos fue tener la posibilidad de conocer gente con las mismas aficiones y compartir el conocimiento que cada uno tiene de diferentes temas».Acnil nacía «gracias a una compañera que pensó que no podíamos ser los únicos en Burgos con los mismos intereses , a partir de ahí, gracias a las redes sociales y a un correo hicimos un quedada en la Plaza Mayor, a la que acudieron cerca de 60 personas», explica Andrea Alonso, vocal de la asociación.Actualmente, cuentan con 22 socios, «algunos se han ido y otros han ido llegando» pero «en los eventos que realizamos a lo largo del año vienen gran parte de las personas que se acercaron a esa primera reunión», comenta Fernández.Por y para frikisEn la asociación hay ‘gustos para todo’, «desde el que sólo tiene ojos para el manga, otro que encuentra en los juegos de rol su mayor afición o quien no cambia un buen videojuego por nada del mundo», comenta Bernardo, «curiosamente cada uno de nosotros está ‘especializado’».«Todos tenemos gustos muy variados pero siempre hay algo que te tira más y en lo que tienes un mayor conocimiento», explica Manuel.Aficiones que durante años se han tachado como frikis. Tachado porque hasta ahora la palabra ha llevado impreso una connotación negativa. «Nosotros no tomamos como algo despectivo que nos llamen frikis», explica Bernardo, «la cuestión es que nos gustan una serie de cosas que la gente denomina como friki pero en lugar de tomarlo como un insulto lo tomamos como lo que somos», añade Andrea.A pesar de esa mezcolanza de gustos, «los juegos de mesa son nuestro punto de unión» además del «Tanabata», una fiesta japonesa en la que se come, se baila y se piden deseos y que la asociación celebra en Fuentes Blancas. «Llevamos comida y juegos de mesa, hacemos una gymkana y pedimos nuestros deseos», explica Andrea.Gran parte de esos juegos de mesa se adquieren a través de la asociación y es que «contamos con un fondo común a través del cual compramos juegos, financiamos las jornadas, los talleres y, en general, todas las actividades que realizamos», comenta Manuel Robador, tesorero de la asociación.Aunque el plato fuerte de Acnil es la celebración de las Jornadas de Manga y Ocio Alternativo, la organización también prepara talleres «especialmente de manualidades como cuadros de arena, scrapbook, peluches de ganchillo o fieltro», cinefórums, fiestas de cosplay en Carnaval o un curso de cocina para que los socios aprendan a hacer platos que luego volverán a cocinar para las jornadas.Cambio de mentalidadBurgos «no es una ciudad friki, hay gente interesada pero les cuesta salir», comenta Andrea. Para Manuel, la falta de gente que muestre sus aficiones tiene más que ver más «con la estigmatización de ciertos hobbies, que un chico mate a su padres con una katana y que todo lo que digan en los informativos sea que jugaba mucho a videojuegos, no ayuda».Los tres están de acuerdo en que «Burgos es una ciudad cerrada y conservadora». «Cuando presentas una idea innovadora, diferente, te miran raro y te ponen trabas por muchas partes», asegura Bernardo.Sin embargo, «la mayoría de la gente acepta que el 80% de los jóvenes se emborrachen todos los fines de semana», argumenta Manuel, «a nadie le escandaliza, y si haces algo diferente no se molestan en saber si es bueno, directamente te clasifican y te meten en un cajón».A pesar de todo, creen que «estos pensamientos van desapareciendo porque vamos ‘picando’ a la gente con juegos de agilidad o estrategia que les resultan entretenidos» pero «sigue habiendo juego que echan para atrás, es el caso de los juegos de rol». Manuel asegura que cada vez que quiere publicitar las jornadas, tiene que «buscar muchos sinónimos para evitar poner las palabras juego de rol».En los primeros momentos, «incluso tuvimos que pensar mucho el nombre de la asociación, por miedo a que nos la echaran para atrás, con este nombre no nos va mal pero nos podría ir mejor». «Necesitamos que la gente abra la mente, que vean lo que es y, a partir de ahí, saber si les gusta o no, no juzgarnos sin conocer la asociación», comenta Bernardo.Se fijan en asociaciones de este tipo en otras provincias de la comunidad, «donde cuentan con muchas más facildiades y apoyo», comenta Manuel, quien matiza que «en Castilla y León habrá cerca de una docena de asociaciones como esta».Ganas de crecerSi algo tienen claro en Acnil es que las ganas de crecer «son muy grandes» y que necesitan un espacio propio para ubicar la sede. Les encantaría «crear una federación que agrupara a todas las asociaciones de la comunidad» y que «una fuerzas» pero son conscientes de la dificultad que implica especialmente todo el proceso administartivo.Para hacerse socio «sólo hace falta tener entre 14 y 30 años y una autorización paterna si se es menor». El primer año, la cuota es de 35 euros y el segundo de 30 euros.Las jornadasDesde el año 2011, la asociación celebra en la época estival las Jornadas de Manga y Ocio Alternativo. Andrea, Bernardo y Manuel, miembros de Acnil, recuerdan que las primeras ‘salieron de su bolsillo’. A partir de la segunda, que «a punto estuvo de no celebrarse porque no teníamos un espacio disponible», comenta Manuel, «se financiaron a través de las cuotas de socios y gracias a la concejalía de Juventud y a los responsables del Hangar».La cita gana adeptos cada año, y de los 100 participantes iniciales se ha llegado a los 800 de la última edición. «Este año esperamos vender 1.000 entradas», comenta Andrea. Durante dos días los aficionados al mundo manga, los videojuegos o los juegos de rol disfrutan de un programa cargado de actividades y competiciones.Las jornadas de este año ya tienen tema, el mundo pirata. «Este año en vez de centrarnos en un tema concreto, como el año pasado en Harry Potter, hemos escogido un tema más amplio del que hay decenas de películas series y videojuegos», comenta Andrea.Entre las actividades, destacan cada año «el concurso de Cover Dance», un certamen de baile que por norma general se enfoca al Korean Wave, pop coreano, y al JPop, pop japonés. También lo hacen los concursos de karaoke y cosplay, que consiste «en caracterizarte como tu personaje favorito».Se suman los torneos de videojuegos o los talleres de dibujo y de soft combat, una especialidad deportiva en la que dos o más combatientes se enfrentan usando réplicas de armas acolchadas, hechas en gomaespuma. «Este año, con el tema pirata, será una de las actividades estrellas y si todo va bien tendremos una demostración de combate con sables reales gracias al Club Deportivo Princesa Kristina de Noruega, de Burgos, que hace esgrima con armas históricas», explica Manuel.Entre otras cosas, «se está trabajando en contactar con algún autor de cómics o libros para realizar conferencias y mesas redondas», comenta Bernardo.Además de las actividades, durante los dos días se coloca en el Hangar un ‘restaurante’, cada año unido a la temática escogida. «En ediciones anteriores ha sido un Maid Café, donde tomar té frío, el año pasado, con la temática de Harry Potter fue el bar de ‘Las tres escobas’ y este año será una taberna pirata».Las jornadas no sólo cuentan con actividades participativas sino que en ellas también se colocan pequeños puestos. «Se da espacio a tiendas especializadas pero también a quienes hacen alguna manualidad», además «se coloca un puesto con merchandising de la asociación y otro en el que se venden artículos de segunda mano, en el que se pueden encontrar productos descatalogados», comenta Manuel.Dos días cargados de ‘magia’ y ‘buen rollo’ en los que no hará falta salir del Hangar.