El Correo de Burgos

NUEVO PLIEGO

El PP aboga por mantener precios y 2 años de gestión de la plaza de toros

El Ayuntamiento trabaja para que pliego del remodelado coso esté listo esta semana

Imagen de la plaza de toros de El Plantío, en la que ya se han eliminado las gradas superiores-ISRAEL L. MURILLO

Imagen de la plaza de toros de El Plantío, en la que ya se han eliminado las gradas superiores-ISRAEL L. MURILLO

Burgos

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El pliego de gestión del coso taurino de El Plantío esta listo. A falta de algunos flecos relativos al sistema de puntuación sobre el que continúan trabajando los técnicos, el nuevo concurso tiene ya sentadas sus bases: mantener los precios con relación a las últimas temporadas y ofrecer al nuevo empresario tiempo suficiente de gestión para poder trabajar a medio plazo. Un tercer concepto que refleja el pliego es la separación total entre la gestión taurina del inmueble y la oferta de ocio o de espectáculos que se puedan organizar durante el curso.

La primera pauta en la que se asienta el pliego regulador del primer concurso que vivirá la plaza tras la remodelación a la que se la está sometiendo durante este invierno, es continuar con los mismos precios del curso anterior. Para poder defender esa política de precios, desde el Consistorio se apuesta por diseñar un nuevo marco con relación al canon que sufrirá una rebaja con relación a los 50.000 euros que debía satisfacer el concesionario en anteriores licitaciones.

Según fuentes del Ayuntamiento, el punto relativo al canon podría sufrir una disminución cercana a los 25.000 euros, a cambio de satisfacer otras aportaciones al Consistorio. O incluso, apostar -este punto queda todavía en el aire- por un incremento lineal del canon a medida que se vaya cumpliendo años de gestión.

Desde el Servicio Municipalizado de Instalaciones Deportivas, órgano de quien dependen las materias taurinas, se ha querido mantener el precio de las entradas como seña de identidad de la plaza de Burgos y además como fórmula para no obligar al nuevo concesionario que renegociar al alza el coste de las localidades destinadas a las agrupaciones de fajas y blusas.

El aspecto temporal está determinado: dos años de gestión más dos posibles prórrogas, previo acuerdo entre ambas partes. De este modo, el Ayuntamiento como propietario del inmueble ofrece tiempo para que se ponga en marcha un proyecto de gestión bajo el paraguas de la temporalidad y por otro lado tiene la autonomía de poder rescindir el contrato si no cumple las expectativas o sus obligaciones tras los dos primeros ejercicios. Una tercera campaña de gestión directa, según insisten desde el número uno de la Plaza Mayor, supone exponer excesivamente el rumbo del nuevo edificio y no tener capacidad de maniobra en caso de supuestos incumplimientos.

Otra medida que redondea la flexibilidad del nuevo pliego radica en los requisitos para poder licitar. Por vez primera, todo hace indicar, según las fuentes consultadas, que podrán acceder al concurso no sólo empresarios directos de cosos de primera y segunda categoría sino gestores o gerentes que hayan trabajado para la administración pública. Dicho de otro modo: tendrán vía libre para concurrir aquellos profesionales que acrediten haber trabajado como gerentes para comisiones taurinas de carácter municipal.

La gestión del coso tras la remodelación nace adaptada a la mayor parte de las demandas de los aficionados y colectivos taurinos de la ciudad, quienes desde hace varias temporadas, estaban empujando al Consistorio hacia una flexibilización de las condiciones del pliego de cara a favorecer unos buenos espectáculos. Ese es el principal objetivo y mérito de un texto que será aprobado la semana del 16 de febrero, una vez pase el pleno ordinario del mes de febrero, previsto para esta misma semana.

El nuevo texto regulador hará especial hincapié en la confección de los carteles y en la importancia de los mismos. Sobre este punto, el Ayuntamiento trabaja en buscar una fórmula que eliminando la obligatoriedad de tener que contratar diestros en función de los grupos profesionales como venía ocurriendo hasta la fecha, lo hagan ateniéndose a baremos exclusivamente profesionales, de valía artística y de interés general para aficionados y público.

El último escollo que falta de rematar del pliego es el modelo de puntuación. Desde el Consistorio -tanto los técnicos como el Equipo de Gobierno- no quieren dejar ningún cabo suelto y buscan un sistema de baremaciones que lleve hasta el despacho del coso de la ribera del Arlanzón a una empresa que garantice la estabilidad que precisa cara a futuro la plaza.

En cuanto a los espectáculos no taurinos, el Ayuntamiento dictaminará de primera mano. No hay decisiones tomadas al respecto pero según ha podido conocer este periódico, la intención es negociar cada uno de los espectáculos por separado o en función de las propuestas que vayan llegando. Es tan sólo una idea pues poco se ha avanzado en este sentido.

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