Los trazos de Luis Sáez que se transforman en becas
Javier Sáez, hijo del pintor burgalés, cede 284 obras para formar a mujeres gitanas

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Yordana Pisa es gitana y estudiante de un grado medio de confección y moda. Le costó acabar 4º de la ESO pero su participación en el programa Promociona de apoyo al estudio le ayudó a conseguir el graduado. Como cualquier joven «pensaba que no podía, que no valía se me hizo cuesta arriba y me daba mucha rabia suspender... los y las profes me ayudaron, me puse las pilas y lo saqué», resumió ayer con orgullo. «Quiero ser gitana y una mujer independiente, tener mi familia pero no depender de nadie, solo de mi trabajo», sentenció tras cerrar su intervención en el acto de entrega de la propiedad de 284 obras de arte del pintor burgalés Luis Sáez a la Fundación Secretariado Gitano. El objetivo impuesto por el donante, Javier Sáez del Álamo, es que el beneficio de la venta de estas obras se destine a un programa de becas de estudios secundarios post obligatorios o universitarios para mujeres gitanas. «Creo que a mi padre le hubiera hecho ilusión, el fue un apasionado de la cultura, nos llenaba la casa de libros, siempre nos animó a estudiar y creo que se cumple así con el componente social que tiene el arte», reflejo Javier Sáez, antes del acto que se celebró a la sombra de uno de los cuadros que el pintor cedió al Instituto al que da nombre.El presidente y fundador de la Fundación Secretariado Gitano, Pedro Puente, apuntó que «en estos momentos en los que la solidaridad con los gitanos no es frecuente para nosotros esta donación es un hecho simbólico muy importante», señaló. Al mismo tiempo afirmó que su objetivo es que «los gitanos estudien, que puedan concluir su formación universitaria con una tesis doctoral o un master sobre el tema de gitanos para que se pueda mantener la tradición y la cultura gitana que es ágrafa y así podríamos conservarla», señaló.Apuntan que los gitanos no se integran, conviven. Es el caso de Yordana Pisa que cuando acudió a su primera clase del Ciclo sus compañeras no sabían que era gitana «nunca me lo preguntaron». Cuando lo han sabido «el trato ha sido el mismo».Javier Sáez quiso destacar que su padre, como muchas de las chicas que mejorarán su formación gracias a los cuadros que dona, recibió una beca gracias a la intercesión de Marceliano Santamaría que vio sus dotes para el dibujo en la Escuela Provincial de Dibujo. «Esa beca le permitió estudiar en Madrid en la Escuela de Bellas Artes». Recordó algunas vivencias y reivindicó la necesidad de invertir en investigación, en formación y en la necesidad de becas de movilidad y de estudios porque son el futuro. «La educación no es solo una puerta hacia un buen trabajo, también ayuda a tener un pensamiento crítico un sociedad educada que evoluciona en igualdad», apuntó en su discurso.En el evento estaba representada la comunidad gitana de Burgos, pero también autoridades como la concejal de Mujer en el Ayuntamiento de Burgos, Marisol Carrillo, el ex alcalde Juan Carlos Aparicio o el concejal de IU en el Ayuntamiento de Burgos, Raúl Salinero, entre otros.La Fundación Secretariado Gitano trabaja en la integración en las aulas de jóvenes gitanos y gitanas para lograr la inclusión social plena. Para ello tiene presencia en 14 comunidades autónomas y gestiona 54 centros de trabajo repartidos por toda España que desarrollan programas de apoyo a la vivienda, al empleo a la salud y a la educación. Una «puerta que nos han abierto y que nos cuesta mucho mantener y valorar pero que necesitamos», sentenció la madre de Yordana. Dos mujeres. Dos gitanas. Y la lucha por seguir adelanta en las mismas condiciones que cualquier mujer.LEGADO QUE YA INTERESA. La venta de la obra donada permitirá crear becas para estudios superiores de mujeres gitanas. Ya hay propuestas sobre la mesa pero se trabaja en organizar una exposición de las obras en Burgos, que se volverá itinerante, para dar a conocer el contenido del legado.