Las pensiones subieron un 19% durante la crisis
La remuneración general media de los pensionistas se incrementó en 212 euros entre 2008 y 2014 El número de retribuciones creció en más de 6.000, un 25%

Dos pensionistas paseando por la plaza Mayor de la capital burgalesa.-ISRAEL L. MURILLO
Los años de crisis han dejado al mes 212,22 euros más de media en el bolsillo de los jubilados en Burgos. El aumento en el importe de la pensión media por jubilación, según el régimen general, se situó en el 19% entre 2008 y 2014, registrando una progresión de subida constante en cada anualidad. De este modo, los jubilados de la provincia cobraban de media 1.104,22 euros cuando estalló la recesión económica, y, según los datos de la Seguridad Social, durante el año pasado ingresaron 1.316,44 euros mensuales.
El secretario provincial de Jubilados y Pensionistas de UGT, Jesús María Estébanez, explica que este incremento se debe a que «las pensiones han cotizado con una base superior» en los años previos a la crisis, y eso se traduce en un crecimiento de las nóminas. Sin embargo, estima que «habría que reflejar que con todas las bajadas que está habiendo de salarios, el día de mañana no se cómo va a quedar. Y cuando hablo de mañana, desgraciadamente, no me refiero a un plazo muy largo». Por su parte, el presidente de la Federación Burgalesa de Jubilados y Pensionistas, señala que lo deseable sería que les «subieran más la pensión, pero también es cierto que nuestro colectivo no ha tenido recortes».
El número total de pensiones también ha ido aumentando de modo gradual cada año, hasta alcanzar un 25% más entre el inicio de la recesión y el pasado ejercicio. En 2008, la cantidad de retribuciones era de 26.675, mientras que en 2014 se contabilizaron 33.284, es decir, 6.609 más.
De cara al futuro, Estébanez asegura que la remuneración «se va a ir reduciendo drásticamente» porque «primero, hay menos cotizantes, y segundo, hay menos ingresos, con lo cual las pensiones van a ir a la baja». La lectura que se desprende de estos «datos positivos», considera el secretario provincial, es que el «afán» del Gobierno será que la subida «sea o cero, o negativa». En contraposición, Fernández asegura ser «muy optimista» apoyado en «la imagen, las cifras y la perspectiva que nos está diciendo el termómetro de Europa». Augura que durante este ejercicio y el siguiente habrá «más trabajo y más personas dadas de alta en la Seguridad Social», y entonces el Estado tendrá «la obligación de ayudar a la gente más necesitada».
Estébanez sostiene un punto de vista opuesto. «El incremento se va a frenar y se va a revertir el ritmo que llevaba hasta ahora sin duda alguna», puntualiza, dado que «hoy en día los salarios son inferiores, en la inmensa mayoría de las empresas el salario ha bajado o, en el mejor de los casos, lo que no ha hecho ha sido subir». La consecuencia de esta suma de factores será que «las aportaciones individuales a la Seguridad Social van a ser inferiores y las pensiones van a bajar», sentencia Estébanez.
El punto coincidente para el secretario provincial y el presidente de la Federación es el papel protagonista que ha jugado el colectivo de los pensionistas durante la crisis como sostén económico de miles de núcleos familiares. «El bache de España lo estamos soportando, indirectamente, nosotros», subraya Fernández, quien espera que «con los pasos que vamos dando cada vez tengamos que soportar un poco menos esa carga familiar porque se van creando puestos de trabajo». Para Estébanez, «afortunadamente, y desgraciadamente por otro lado, muchos estamos manteniendo a nuestros familiares». Y achaca esta situación no sólo a la tasa de paro existente, sino también a las situaciones «de gente que trabaja ocho o diez horas, con un contrato de cuatro y un salario que no llega al mínimo interprofesional».