La devolución del copago aumentó un 3,6% en 2014
El incremento triplica el de la región (1,17%), y el reembolso suma 40.600 euros más que el año anterior / El repunte del gasto farmacéutico es la causa

Un farmacéutico dispensando los medicamentos requeridos por el paciente en un establecimiento de Burgos.-RAÚL G. OCHOA
La cuantía del reintegro por el gasto en medicamentos se incrementó un 3,66% en la provincia de Burgos durante el año pasado hasta alcanzar 1.146.966,33 euros, 40.591,27 más que el ejercicio anterior. Este aumento supera en más de tres veces el porcentaje registrado en Castilla y León (1,17), donde la devolución del copago se situó en 8.728.546,57 euros. El presidente del Colegio de Farmacéuticos de Burgos y del colectivo en la región, Jesús Aguilar, liga este comportamiento del sector al «aumento del gasto farmacéutico» registrado en Burgos en 2014.Aguilar estima que el hecho de que los ciudadanos tengan que adelantar una parte del pago de los medicamentos para que se la devuelvan después genera «un doble problema». Por una parte, señala «la falta de adherencia» al tratamiento como una posible consecuencia, y, por otro lado, destaca que «el ciudadano no quiere que le devuelvan, lo que quiere es que no le cobren».El presidente de los farmacéuticos lo ejemplifica en «un paciente que tiene que aportar 60 euros todos los meses porque es polimedicado, y al cabo de medio año se lo devuelven. Pero mientras tanto lo ha adelantado, y si esa persona tiene una renta muy baja es un esfuerzo muy importante, y por lo tanto eso afecta a la no adherencia al medicamento. Es decir, en algunos casos optan por no tomar la medicación».Este contexto provoca «ingresos hospitalarios y, al fin y al cabo, gastos muchos más elevados para el sistema público de salud. Porque cuando entras al hospital las pruebas que te hacen valen más que toda la medicación que te has ido tomando», subraya Aguilar.En base a esta problemática fundamenta el presidente la medida adoptada por la Consejería de Sanidad de reembolsar todo el copago en farmacia a los pensionistas con una renta inferior a los 4.900 euros anuales o los 350 mensuales. La orden considera que «en determinadas situaciones de precariedad económica, el gasto que supone la aportación de la prestación farmacéutica ambulatoria puede suponer para el usuario una situación de vulnerabilidad, que podría llevar al incumplimiento de los tratamientos, y poner en riesgo la salud de la persona».Aguilar apunta que con esta medida se reconoce «que hay un colectivo vulnerable», y considera que se puede hacer la lectura de que si se encuentran en esta situación, «a lo mejor no están haciendo los tratamientos como los tenían que hacer a causa de esa vulnerabilidad económica». El objetivo de la Consejería es erradicar «la falta de adherencia a los tratamientos crónicos y sus consecuencias negativas clínicas y económicas».nivel de aportaciónEl copago farmacéutico establece cinco niveles de un código, el llamado TSI, que clasifica la obligación de pago del paciente según sus datos fiscales. El grupo 2, al que pertenecen los pensionistas, deben aportar un 10% del precio del medicamento, pero tienen un tope mensual en función de la renta. En el caso de las rentas inferiores a 18.000 euros, es de 8,23 euros; para las que están entre 18.000 y 100.000 es de 18,32; y para las superiores a 100.000 se sitúa en 61,08 euros. El grupo TSI 1 -personas con enfermedades profesionales, pensiones no contributivas, parados sin subsidio y discapacitados- no aporta nada, el 3 un 40%, el 4 un 50% y el 5 un 60%.