Ibercaja lanza su plan estratégico y prepara su salida a bolsa
La entidad marca entre sus objetivos ganar 10 puntos de cuota de mercado cada año

El consejero delegado de Ibercaja, Víctor Iglesias, y el presidente, Amado Franco, al inicio de la convención.-ECB
Dotar a Ibercaja de un proyecto competitivo y creador de valor para superar el reto de salir a bolsa es el objetivo del nuevo Plan Estratégico 2015-2017 de Ibercaja, cuyas líneas maestras se presentaron en la convención celebrada ayer en el Auditorio de Zaragoza, y a la que asistieron más de 1.400 directivos de la entidad. Así lo explicaron, en la rueda de prensa previa a este evento, el presidente de Ibercaja, Amado Franco Lahoz, y el consejero delegado, Víctor Iglesias Ruiz, quienes ofrecieron las claves para esta nueva etapa, tras haber concluido el pasado año con la transformación de Ibercaja en fundación bancaria, la integración de Caja3 y la evaluación y supervisión del BCE.Franco Lahoz destacó que Ibercaja es una de las entidades vencedoras de la reestructuración del sistema financiero español y está ya en la senda del crecimiento, tras obtener, en 2014, 151 millones de euros de beneficio. «Ahora, no seremos de las más grandes pero sí de las mejores», dijo. El consejero delegado, Iglesias Ruiz, manifestó que se inicia una nueva etapa sobre los sólidos pilares de la entidad: calidad de servicio, cercanía y compromiso, y ha subrayado que el reto pasa por salir a bolsa, antes de 2018, y consolidarse como operador relevante en el sector financiero español. Asimismo, elogió la labor de la plantilla, que definió como un colectivo de profesionales cualificados, capaz de ofrecer un servicio al cliente de la máxima calidad.nuevo equipo directivoA la convención asistió todo el equipo directivo que asumió sus funciones el pasado mes de febrero, así como todos los directores de oficinas, jefes y responsables de los Servicios Centrales y de las direcciones territoriales de Castilla y León, Aragón, Zaragoza, Rioja-Guadalajara, Extremadura, Madrid y Arco Mediterráneo.La entidad inicia 2015 como el primer peldaño de una nueva etapa. «Tras siete años de durísima reestructuración, podemos decir que Ibercaja ha sido una de las vencedoras. Los resultados de 2014, en los que la entidad recuperó la senda del crecimiento, ya dieron unos beneficios de 151 millones de euros. Ahora, con el nuevo Plan Estratégico, aspiramos a los tres sobresalientes: superar el 10% de fondos propios de primera calidad, obtener un 10% de ROE y ganar 10 puntos básicos de cuota de mercado cada año», señaló su presidente. Apunta que, para lograrlo, «tenemos las fortalezas y habilidades para conseguirlo». «No seremos de los más grandes, pero sin duda sí vamos a ser de los mejores. Gracias a la integración de Caja3 y a la solidez de la expansión en Madrid y Arco Mediterráneo, tenemos el tamaño apropiado para ser un proyecto competitivo y atractivo para clientes e inversores», apuntó el presidente.En su intervención Amado Franco afirmó que «nos hemos propuesto trasladar nuestro liderazgo en la financiación de vivienda y sector agrario a las empresas. A la vez, no nos vamos a olvidar de que somos un banco propiedad de cuatro antiguas cajas de ahorros, hoy fundaciones, que tiene como pilares garantizar la solvencia, la sostenibilidad en el tiempo y la capacidad para competir y, a la vez, mantener el compromiso con los territorios y con sus gentes».A esta línea de banca clásica se sumará la apuesta por la tecnología y la banca digital sin perder un ápice de su seña de identidad: asesoramiento personalizado, en términos sencillos y claros para el cliente.cinco pilaresEl consejero delegado, Víctor Iglesias, explicó que el Plan Estratégico se asienta en cinco sólidas fortalezas de Ibercaja: liderazgo de mercado con ventajas competitivas en Burgos, Aragón, Guadalajara, La Rioja y Badajoz; expansión consolidada en Madrid y el Arco Mediterráneo; capacidad de gestión del ahorro de clientes acreditada por instituciones externas (Sello de Excelencia 500+ y certificación ISO en Banca Personal); prudente gestión del riesgo, con morosidad menor a la media del mercado; y, finalmente, plantilla profesional y comprometida con el proyecto. «En un sector financiero más concentrado y competitivo que hace unos años, estos sólidos pilares capacitan a Ibercaja para acometer su futuro con confianza», señaló.El proyecto tiene dos coordenadas, una de proyectos transformadores a largo plazo para construir la cuenta de resultados del mañana y otra de proyectos ejecutivos a implementar en el trienio y asegurar óptimos resultados en los años en los que Ibercaja debutará en Bolsa. En la transformación se sentarán las bases de un nuevo modelo de relación con los clientes, se simplificarán los servicios centrales, se potenciará la tecnología para atender al cliente de forma homogénea y personalizada y se agilizará la gestión del riesgo de crédito, sin perder la prudencia, entre otras medidas.