El cambio de modelo facilita la inserción laboral de 2.000 personas con discapacidad
La consejera de Familia inauguró ayer la residencia para enfermos mentales de Burgos, el quinto de la región, tras diez años de obras y una inversión de 3,5 millones de euros

La Junta tiene cinco residencias similares en León, Zamora, Soria y Ávila.-RAÚL G. OCHOA
La inserción de personas con discapacidad ha cambiado en esta legislatura. El sistema regional ha apostado por un modelo de atención integral que huye de la institucionalización y atención exclusivamente sanitaria de las persona con algún problema mental y apuesta por desarrollar tres procesos con los que se busca una vuelta a la mayor normalidad posible. En este camino cubre un espacio vital la residencia de enfermos mentales ubicada en la calle Alfonso VIII. «Es un modelo novedoso y coordinado con el sistema sanitario en el que se trabaja con las personas para que puedan ser autónomas en el menor tiempo posible, que puedan salir de la residencia e ir a una vivienda tutelada o incluso a su propio domicilio», apuntó la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Milagros Marcos.La residencia empezó a construirse hace diez años y su gestión salió a concurso a mediados del año pasado. Son la asociación zamorana Intras, que desarrolló este modelo en el centro de Toro (Zamora) y Aspanias quienes dirigen esta instalación que ya cuenta con 21 usuarios de los 35 que puede albergar y que ha generado 15 puestos de trabajo. La obra ha supuesto una inversión de 3,5 millones de euros y, cada año, las ayudas a las personas supondrán un millón y medio.Marcos quiso poner el foco en la atención integral de los enfermos pero especialmente en su integración laboral y formativa. «Todas las personas que están aquí acuden o a un centro ocupacional o a un centro especial de empleo porque lo que se busca es su recuperación, su vuelta a una vida independiente y lo más autónoma posible», apuntó.De esta manera la estructura de apoyos pasa por una primera fase de atención más sanitaria o psiquiátrica. Un segundo apartado serviría para enseñar a vivir de nuevo en esta residencia donde se busca que «se parezca lo más posible a un hogar con las actividades de formación, integración o laborales en el exterior y en casa realizar la labores diarias de desayuno, lavandería, arreglo de habitación, como si este espacio fuera taller en si mismo para cuando vivan de forma autónoma en sus viviendas», puntualizó el gerente de la Fundación Intras, Pablo Gómez. Los centros ocupaciones, de formación e itinerarios de ocio inclusivo se llevan a cabo en colaboración con Aspanias que «dentro de nuestro programa de diversidad una de las facetas que queríamos trabajar era esta con personas de enfermedad mental y vamos a poner toda nuestra experiencia en este centro» apuntó su presidente, Miguel Patón.La inserción laboral es especialmente sensible para alcanzar esa normalidad. La Junta de Castilla y León ha reforzado este aspecto. «Durante la última legislatura se han reforzado las nuevas líneas puestas en marcha por la Junta de Castilla y León y las asociaciones del tercer sector y en 2015 se duplica la cuantía que la Junta reserva para estos itinerarios de formación», señaló Marcos. Según datos facilitados por la consejera al inicio de la legislatura 4.000 personas estaban en centros especiales de empleo que han crecido hasta un total de 6.000 de la actualidad.