Las prácticas, una ventana al mundo laboral
La Universidad Isabel I cuenta con más de 800 alumnos en prácticas repartidos por toda la geografía española / Aunque la mayoría son españoles, 130 alumnos proceden de otros países y 20 son nacionales residentes en el extranjero

Alumnos italianos de la Universidad Isabel I.-ECB
Las prácticas académicas son una excelente fórmula para entrar en contacto con el mundo docente y laboral, pero también una manera muy enriquecedora de hacer nuevos amigos, compartir experiencias y viajar. En este ámbito, la Universidad Isabel I ofrece a sus alumnos aprender desde situaciones reales en el terreno, de una forma provechosa en lo académico y lo personal.Así las cosas, la universidad cuenta con más de 800 alumnos en prácticas, repartidos por toda la geografía española. Aunque la mayoría son españoles, 130 alumnos son extranjeros y 20 son españoles residentes en el extranjero.Gran parte de estos alumnos proceden de titulaciones como el Máster de Formación del Profesorado de Educación Secundaria y los Grados Oficiales en Educación Infantil y Educación Primaria, Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y Nutrición Humana y Dietética.Arianna, Marilena, Donatella, Luciano y Valeria son algunos de estos estudiantes extranjeros que cursan sus prácticas en Burgos. La más joven, con 29 años, es Donatella. Realiza el Máster Universitario Oficial Online en Formación del Profesorado de ESO y Bachillerato. «Soy profesora de matemáticas desde hace 4 años e imparto en Italia clase a niños de 11 a 18 años. En mi país la figura del profesor no está reconocida. Por esta razón me matriculé en este máster en la Universidad Isabel I».El caso más curioso es el de Luciano y Marilena. Este matrimonio de contables residentes cerca de Roma estudia también el Máster de Formación del Profesorado de ESO y Bachillerato. Tienen dos hijos de 16 y 18 años, a los que han dejado felizmente con sus abuelos durante su estancia en Burgos. La pareja asegura que les gustaría quedarse en España porque «aquí estáis mejor organizados y se vive mejor que en Italia».Según Ricardo Gómez, coordinador de Prácticas Externas de la Universidad Isabel I, «el perfil del alumno extranjero es el de un titulado universitario que trabaja y tiene, normalmente, obligaciones familiares. En algunas ocasiones se traen incluso a su cónyuge y a sus hijos».Para Valeria, alumna de la universidad y empleada en una oficina de formación en Italia, espera que las prácticas le ayuden «a conseguir un puesto mejor». También comenta, «me parece importante mejorar habilidades como el trabajo en equipo, ya que me pueden ayudar a establecer nuevos contactos muy útiles». En el caso de Arianna, abogada de profesión y estudiante de máster, explica que «esta universidad, al ser online, me permite compatibilizar trabajo y estudios. Estudiar a través del Aula Virtual resulta muy cómodo y me facilita hacer las tareas desde casa».Sobre el lugar de realización de las prácticas, Gómez explica que «los alumnos españoles residentes en el extranjero suelen optar por su ciudad de origen mientras que los alumnos extranjeros realizan las prácticas preferentemente en Burgos, sede de la Universidad».Por otra parte, dependiendo de la titulación que estudie el alumno, «lleva a cabo las prácticas en colegios, laboratorios, empresas o clubes deportivos, entre otros».En cuanto a la duración de las mismas, Gómez explica que «la media está entre seis semanas y cuatro meses y se desarrollan entre noviembre y junio».Otro factor clave a la hora de estar fuera de casa es acomodarse en la nueva ciudad en la que van vivir las próximas semanas. En este aspecto, a los alumnos se les ve encantados porque la Universidad Isabel I facilita a los alumnos extranjeros el contacto con residencias de estudiantes o colegios mayores, entre otras ubicaciones.En el caso de nuestros protagonistas, cuatro de ellos comparten piso, mientras que el resto vive en la residencia San Agustín. Para hacer de su estancia y de sus prácticas un proceso lo más cómodo y productivo posible, se les facilita cursos de perfeccionamiento de español a través de la Escuela de Idiomas de la universidad.Lo mejor de este animado grupo es su interés por conocer la cultura, la gastronomía y las tradiciones de la región. Probar productos típicos como la morcilla o el cordero y visitar monumentos como la Catedral y otras ciudades de Castilla y León son algunos de sus deseos.«Es la primera vez que estamos en Burgos y, aunque hace mucho frío, nos gusta mucho esta ciudad. Para nosotros es muy importante estar aquí. Desde el primer día nos sentimos como en casa», comenta Elviarita, otra de las estudiantes.Las ventajas de hacer prácticasPara combatir el salto que hay entre la teoría de la carrera y la realidad del mundo laboral, las prácticas conforman una parte fundamental de los planes docentes y un puente entre los estudios universitarios y la realidad laboral.En muchos casos, realizar prácticas implica dar el primer paso para poner en marcha el currículum laboral y, en otros muchos casos, para completarlo con conocimientos específicos en un ámbito concreto.Una de las ventajas de hacer prácticas es que el alumno aprende a afrontar situaciones reales de su especialidad. Esto le permite adquirir habilidades concretas y, además, aplicar soluciones propias a problemas reales de su actividad profesional.En el caso de Tiziana, arquitecto, profesora y alumna de la Universidad Isabel I, cree que la principal ventaja de estas prácticas es que le permiten «aplicar la teoría que aprendo en las clases a mi día a día laboral, asi adquiero experiencia, algo que es fundamental».Ella cursa el máster de Formación del Profesorado de Educación Secundaria y asegura que está muy contenta porque «voy a realizar prácticas en el colegio burgalés La Visitación-Saldaña».Tiziana tendrá que «preparar y explicar a los alumnos una unidad didáctica y realizar un proyecto final a modo de explicación de todo el trabajo que he realizado durante mis prácticas en el colegio», según explicó la propia alumna de la universidad.En cuanto a la evaluación de las prácticas, tal y como explica su coordinador, «se evalúan tanto las prácticas curriculares como las extracurriculares, aunque estas últimas son un complemento y nunca son de carácter obligatorio».El alumno cuenta, «con un tutor en la Universidad Isabel I, que se centra en la evaluación del trabajo del alumno y de la memoria final y con otro tutor en el centro escolar donde realiza las prácticas, que es quien evalúa su estancia en el centro», explica el coordinador.