Uno de cada cuatro puntos negros está en Burgos
No están señalizados ni tienen radar aunque no son de los más peligrosos

Uno de los tramos de concentración de accidentes en la N-I.-ISRAEL L. MURILLO
Seis de los 24 puntos negros que concentra la red de carreteras del Estado en Castilla y León se encuentran en la provincia de Burgos. Así se desprende del estudio realizado por los Automovilistas Europeos Asociados (AEA), que recoge los 125 tramos más peligrosos de las vías con esta titularidad en el territorio nacional. A pesar de que los ubicados en Burgos no se encuentran ni entre los 70 primeros puestos del ranking, ninguno de ellos cuenta con señalización ni radar como medidas preventivas.
El presidente de AEA, Mario Arnaldo, subraya que «Burgos no es una provincia más peligrosa que la media para circular». Para realizar esta estimación señala que se ha de tener en cuenta la posición en el ranking -en la que la provincia «no está entre los primeros puestos»-, y el número de kilómetros de este tipo de vías -en Burgos se han analizado 935-. «Si lo comparamos con, por ejemplo, Salamanca, vemos que tiene cinco puntos, pero uno está en el número seis y en general están en posiciones de mayor peligrosidad. Además, sólo tiene 573 kilómetros analizados, prácticamente la mitad que Burgos. Aunque aglutine un cuarto de los puntos negros no significa que sea una de las más peligrosas».
De los seis tramos pertenecientes a la provincia, dos se encuentran en la N-232 en el término de Villarcayo (que ocupan los puestos 105 y 109 del ranking), tres en la N-622 en Lerma (80, 87 y 106)y uno en la N-639 en Miranda (75). En comparación con el informe del año pasado ha aumentado en uno la cantidad de puntos negros, y tan sólo uno de ellos repite que, además, ha disminuido su índice de peligrosidad media de 168,11 a 110,6, a causa de que «ha habido una víctima menos y también ha aumentado la intensidad media diaria, pasando de 649 vehículos a 990», detalla Arnaldo. «Cuanto más utilicen una vía los vehículos, si se mantiene igual el número de accidentes, baja el índice de peligrosidad. Esa es la razón por la que ha bajado pero sigue siendo un tramo peligroso», completa.
El mapa de tramos de Burgos «está cambiando», subraya el presidente, por lo que «hay que actuar». En cuanto a las medidas que toma Fomento a partir de este estudio, Arnaldo señala que el informe se estudia y se analiza para adoptar las disposiciones necesarias, «pero muchas veces la solución definitiva puede tardar mucho tiempo entre que se licita la obra o se hace un estudio para ver cómo solucionarlo».
Elaboración
Para desarrollar esta estadística, AEA parte de la información del Ministerio de acuerdo con los tramos de concentración de accidentes en los que se han producido siniestros con víctimas en los últimos cinco años, y teniendo en cuenta que los tramos superen diez veces el índice de peligrosidad establecido en diez. Este indicador relaciona el número de accidentes y víctimas que se han producido con la intensidad media diaria de vehículos que circulan por esa vía.