Los empleados de Delfos piden negociar su salida
Califican la gestión de Dobarco como «deslealtad e indecendia empresarial»

Los trabajadores de la residencia Delfos en una de sus movilizaciones de protesta en Burgos.-ISRAEL L. MURILLO
Los trabajadores de la residencia Delfos, que desde octubre han percibido «lo que podrían ser dos nóminas, más unos 400 euros, y ni siquiera todos», piden a la empresa responsable, Nox Gestión, «llevada por la familia Dobarco», que «de la cara y negocie una salida digna para los trabajadores». Con estas palabras lo solicitó ayer Nélyda Voces, secretaria de organización de la Federación de Servicios de UGT.
La situación tanto de los empleados como de los usuarios es «insostenible», aseveró Voces, porque además la plantilla al completo ha pedido ante el Juzgado de lo Social la rescisión de sus contratos, «y el abogado está llamando a los trabajadores para posponer los juicios». Esto provoca que los empleados continúen trabajando sin cobrar, y, además, que no puedan ni solicitar el paro que les corresponde ni tengan la oportunidad de buscar otro trabajo ahora que se acercan las fechas de las vacaciones en las que muchas empresas realizan contrataciones de sustitución.
Las condiciones laborales «son penosas» dada la reducción «espectacular» que ha sufrido la plantilla, además de que algunos de sus miembros están de baja, a los que tampoco se les está abonando lo adeudado, explicó Voces. Se han perdido diez puestos de auxiliar, pasando de 17 a siete, y en el conjunto de los trabajadores se ha reducido de 33 a 25.
Siguiendo esta línea, Delfos tiene una capacidad de 60 plazas, de las que sólo están cubiertas 36, a lo que hay que añadir que aunque se pagan normalmente todas las cuotas, diez de ellas se encuentran embargadas por la deuda de Tesorería y Hacienda. También se debe dinero a los proveedores y hay días que los suministros no llegan.