CAMPOFRÍO, NUEVO PROYECTO
La reconstrucción arranca en julio con 215 millones de euros de inversión
Campofrío presentó ayer el anteproyecto de la fábrica que sustituirá a la incendiada con el objetivo de superar los 100.000 toneladas de producción

Fernando Valdés e Ignacio González durante la presentación del anteproyecto de las nuevas instalaciones.-SANTI OTERO
«Hace poco más de cinco meses sufrimos un golpe muy duro. Vimos el esfuerzo de todos reducido a cenizas pero teníamos que reaccionar». Así arrancó el consejero delegado de Campofrío Foud Group, Fernando Valdés, la rueda de prensa de presentación de la nueva Bureba. Un anteproyecto que ya ha iniciado su periplo burocrático y que supondrá incrementar en 40.000 toneladas anuales la producción de la antigua fábrica. El equipo de trabajo prevé que la primera piedra se pueda colocar en julio para aprovechar las buenas condiciones climáticas y «avanzar la cimentación», afirmó el consejero delegado de Campofrío España, Ignacio González. Este matiz da idea de lo medido de las estrategias de construcción y los tiempos porque el objetivo es que la planta esté operativa en el último trimestre de 2016.El edificio se levantará en la misma ubicación de la fábrica que se incendió el 16 de noviembre, tal y como avanzó este periódico el pasado jueves. La construcción supondrá una inversión de 215 millones de euros y están divididas en cuatro módulos independientes. «Al sectorizar las áreas de producción podremos evitar que un siniestro como el que hemos sufrido destruya toda la fábrica», señaló González. Las cuatro zonas están divididas en el área de recepción de materias primas, otra de elaboración de curados, una tercera dedicado a cocidos y una cuarta para loncheado y expediciones. Se elaborarán hasta 101.400 toneladas anuales de productos cocidos (de jamón y ave), fiambres, curados (chorizo, salchichón, salamis, fuets...) en los formatos Deli, Logs, Minis y Loncheados. Aunque el primer año de puesta en marcha de las instalaciones la producción será de 86.200 toneladas. Para la fabricación se plantean aplicar tecnología puntera en todos los procesos con lo que se trabaja en el diseño de un plan formativo para los trabajadores que están en el Expediente de Regulación de Empleo (ERTE) y que ascienden a 558 personas.compromiso con el empleoDesde el primer momento Campofrío se comprometió a volver a operar en Burgos y lograr que sus trabajadores volvieran a su puesto de trabajo. El compromiso social se marcó en un convenio firmado el 11 de diciembre que es la hoja de ruta que sigue en vigor. «Mantenemos ese compromiso con los trabajadores y lo llevaremos hasta el final, es fácil dejarse llevar por el pesimismo pero nosotros nos comprometimos a mantener el empleo porque es la decisión más responsable», señaló Ignacio González. De esta manera avanzó que 179 empleados están recolocados en otras factorías del grupo adaptándose a sus situaciones personales y de cargas familiares así como el compromiso de mantener los beneficios sociales y una ayuda extra a la prestación del 300 euros para aminorar las dificultades que «siguen enfrentando». De hecho la Oficina de Atención a los Trabajadores atendió hasta el mes de febrero 1.100 consultas y gestiones. «Las personas que dan el 100% fueron nuestro pasado, son nuestro presente y serán nuestro futuro», sentenció González.Otro de los retos era recuperar la presencia en el mercado que las llamas cercenaron de golpe. «Hemos recuperado la producción de la Bureba y nuestros productos ya están con normalidad por toda España», recalcó Valdés. Al mismo tiempo aseguró que el compromiso «fue desde un inicio real, los acuerdos con administraciones públicas ayudaron a verlo más fácil» pero también adelanta que «todavía quedan tareas por resolver, trabajo por realizar pero tenemos la satisfacción de recuperar el trabajo, reforzar nuestra presencia en todos los canales y hacerlo desde donde la compañía arrancó», concluyó Valdés.