Una luz en los ‘errores’ judiciales frente a ETA
Juanfer F. Calderín presentó ‘Agujeros del sistema. Más de 300 asesinatos de ETA sin resolver’ / Le acompañaron Ortega Lara y Consuelo Ordoñez

Consuelo Ordóñez, José Antonio Ortega Lara y Juanfer F. Calderín.-RAÚL G. OCHOA
‘Agujeros del sistema.Más de 300 asesinatos de ETA sin resolver’ no nacía con la pretensión de convertirse en un libro. «El Estado de Derecho ha cometido negligencias, irregularidades y errores en su trabajo por esclarecer y juzgar la responsabilidad de cientos de asesinatos cometidos por ETA», explicaba la presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite), Consuelo Ordóñez, en la presentación del libro del que es autor el periodista Juanfer F. Calderín.
El texto ve la luz tras más de dos años de investigación. «Salieron a la palestra 314 asesinatos de un análisis parcial de 349 que estaban sin resolver y supe que ahí pasaba algo. Ahí empezó mi lectura compulsiva de sumarios, de hemerotecas y salieron a la luz el cruce de datos del historial terrorista de presos integrados en Vía Nanclares, que tienen la obligación de colaborar con la justicia, y asesinatos sin resolver», asegura.
Un elevadísimo número de incógnitas si se tiene en cuenta que la banda terrorista cuenta con 858 asesinatos a sus espaldas. El escritor recuerda que se trata de «66 casos amnistiados, más de 200 sobreseidos provisionalmente o de forma definitiva y de otros tantos con sentencia condenatoria para un autor que en muchos casos no recoge la autoría intelectual y en otros, ni siquiera materiales», asegura el autor.
«Por el camino encontré sumarios judiciales incoados un día y al siguiente cerrados para siempre o confesiones de etarras en sedes policiales que se reconocían como autores de asesinatos y cuyas diligencias policiales no se recogían en el sumario». Una investigación compleja que «en su momento no se creía, el por entonces presidente de la Audiencia Nacional, Ángel Juanes aunque es cierto que después, Presidencia de la Audiencia Nacional se ha implicado muchísimo y, especialmente, la Oficina de la Víctima en la búsqueda de información, reapertura de sumario, etc».
Para Calderín igual que para Ordóñez o José Antonio Ortega Lara, quien les acompañó en la presentación del libro, «esto es sólo la punta del iceberg» y es que «aún queda mucho por rascar». El problema es que «no se cuenta con los medios necesarios, la administración de Justicia no está preparada para saber ni siquiera cuántas víctimas hay porque no hay un listado, el olvido ha sido brutal», asevera el autor.
Ordoñez recordaba el caso de su hermano, Gregorio Ordóñez, dirigente donostiarra del Partido Popular asesinado por ETA. «La gente cree que el caso de mi hermano está resuelto con tres autores materiales, uno de ellos en la calle, pero la realidad es que no se ha condenado a los autores intelectuales de su asesinato, no se ha investigado el entramado de la banda terrorista». Para la presidenta de Covite «la investigación de todos estos casos- que está desarrollada por las víctimas- está siendo la lucha de David contar Goliat».
Para Ortega Lara, «este libro es un reconocimiento a las víctimas» y con él «tratamos de esclarecer las causas de por qué estos asesinatos no han sido resueltos».