El Correo de Burgos

ENTREVISTA / Ramón García

«Un oyente fiel es un milagro, yo les daría besos todos los días»

Presentador. Bilbaíno del 61, recala hoy en el Salón Rojo con su programa, ‘La tarde’. Lleva más de media vida en el ruedo mediático y no pierde la ilusión. Tanto, que ve las inminentes elecciones como «tremendamente interesantes»

Ramón García-ECB

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L. B.
Burgos

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Confiesa Ramón García que los más de treinta años de carrera se le han pasado «volando». Tanto, que le parece que fue ayer cuando daba sus primeros pasos en una radio como pinchadiscos. Será, supone este bilbaíno del 61, «porque he disfrutado mucho en este tiempo». Y promete cumplir otros treinta con la misma actitud. Esa que ahora impregna su programa en Cope, ‘La tarde’, con el que recala hoy en la capital burgalesa, dispuesto, como siempre, a hablar de «lo que interesa a los oyentes» y a descubrir a su masiva audiencia las bondades de la ciudad que le recibe. Estará en el aire de 15 a 19 horas en el Salón Rojo del Teatro Principal.Pregunta.- A sus 53 y tras más de media vida en la radio y la televisión, ¿está donde imaginaba?Respuesta.- Nunca se imagina uno dónde va a estar treinta años después. Pero me siento muy contento, la verdad. Y se me ha pasado muy rápido, parece que fue ayer cuando empecé poniendo discos. Pero eso es buena señal. La carrera ya está hecha y ahora toca seguir disfrutando.P.- ¿Qué le falta por hacer?R.- Mucho y nada. Espinitas clavadas no tengo pero es que nunca me he planteado hacer cosas, más bien iba aceptando el trabajo según venía, o rechazándolo si no me veía capacitado. En ese sentido siempre he sido muy agradecido y no he tenido ninguna frustración. He tenido suerte, la verdad.P.- ¿Se arrepiente de algo?R.- No. Y es que de todo se aprende, hasta de las chapuzas, que alguna me ha tocado hacer. Cuando las cosas salen bien y todos son éxitos lo disfrutas pero cuando de verdad aprendes es cuando las pasas canutas, te cabreas y tienes que dar vueltas para mejorar.P.- ¿Qué aporta ‘La tarde’ al cada vez más diverso panorama radiofónico?R.- Hacemos un formato muy rápido con muchos contenidos. Buscamos tener informada a la gente de todo lo que pasa sin aburrir. El objetivo es que en cada hora de las cuatro que dura el programa haya un poco de todo, lo que nos exige mucho trabajo de organización.P.- Como buen conocedor del medio, ¿cómo valora la evolución de la radio?R.- La radio ha evolucionado mucho, siendo al final lo mismo: un comunicador que se dirige a un oyente. Es el medio que mejor ha sabido adaptarse y beneficiarse de los avances y las redes sociales pero también debe pensar en el público tradicional, de ahí que haya que buscar un equilibrio. Al regresar a la radio después de mis inicios lo que más me sorprendió es que la técnica era totalmente diferente, aunque la mesa y el micrófono permanecen porque son la esencia de este medio. Internet y las redes han venido muy bien porque comparten la rapidez y la inmediatez de la radio, es su gran arma y lo que la diferencia de otros medios.P.- En ese sentido, siempre se habla de la inminente ‘muerte’ de la prensa en papel, sin embargo a la radio no se le ha puesto aún fecha de caducidad. ¿Es inmortal?R.- Sin ninguna duda, sí, es inmortal. Es el medio que mejor envejece por lo que comentaba, es el que mejor se ha adaptado a los nuevos tiempos. Las posibilidades de subir contenidos a la red y de interactuar con los oyentes la fortalecen. Al resto les cuesta regenerarse y en la radio esto es casi automático porque su funcionamiento es muy simple, cómo se adorne es otra cosa.P.- Pero las audiencias marcan...R.- Esa es la guerra. Y quien diga que pasa de las audiencias miente porque es como hoy en día se mide el éxito. El gran problema es que los métodos de medición en radio se han quedado obsoletos y obvian, por ejemplo, las reproducciones en streaming, que van en aumento. También las encuestas son discutibles y mejorables para dar una imagen más real de lo que hoy se escucha. Yo al oyente de radio le doy muchísima importancia, hay tantas emisoras, tantas posibilidades, que lograr fidelidad es milagroso. Yo les estaría dando besos todos los días.P.- ¿A qué personaje ‘inalcanzable’ invitaría a pasar la tarde en el estudio?R.- No soy muy de ponerme esos retos. No creo que el éxito de un programa dependa de que acudan a él figuras relevantes, porque lo primordial es pensar qué le interesa al oyente. Igual en política, ahora que es el tema central, interesa y aporta más una persona que por primera vez se presenta a alcalde de su pueblo que el presidente del Gobierno. Con todo, si tengo que elegir te digo que al rey de España, Felipe VI. Pero para preguntarle sobre temas cercanos, sobre sus gustos y su día a día.P.- Más allá del uso profesional, ¿como usa las redes sociales?R.- No las utilizo. Creo que para las personas públicas son un problema, un agobio y una obligación constante. Hay quien presume de tener un millón de seguidores en Twitter y yo pregunto, ¿para qué sirve? Nadie me sabe contestar. Mi conclusión es que se trata sencillamente de un alimento para el ego y yo prefiero hablar con mi gente cara a cara. Sin embargo, profesionalmente las defiendo porque agiliza y acerca la información.P.- En plena recta final hacia las elecciones municipales y autonómicas, ¿cómo vive lo que se avecina?R.- Tremendamente ilusionado. Principalmente porque esta vez no va a ser lo de siempre, al menos lo parece, y el poder contarlo va a ser interesantísimo y va a captar la atención de los oyentes. Para los que trabajamos en esto va a ser una noche de domingo apasionante.

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