Burgos aporta el 25% de la recaudación por radares
La aportación entre enero y marzo dobla la de León, siguiente en el ranking / Tráfico percibe más de 9.500 euros al día por los instalados en la provincia

Radar instalado en la calle Esteban Sáez de Alvarado, en la capital burgalesa.-ISRAEL L. MURILLO
Uno de cada cuatro euros que ingresa la Dirección General de Tráfico por multas de radares en Castilla y León proviene de Burgos. En cifras globales, de los 3.198.455,09 euros recaudados por este concepto en la región hasta el 24 de marzo de este año, 795.187,95 han salido de los bolsillos de los conductores ‘cazados’ en la provincia.
La diferencia respecto al resto de la Comunidad es abismal, dado que la segunda posición en el ranking la ocupa León con prácticamente la mitad (425.358,89 euros), seguida de Valladolid (390.047,75). La Subdelegación del Gobierno no ha querido facilitar a este periódico los datos referentes a las infracciones de tráfico contabilizadas a lo largo del pasado ejercicio ni en lo que se lleva del presente.
En términos relativos, cada día transcurrido dentro de ese período los radares multaron por valor de 9.580,58 euros al conjunto de los automovilistas. Al cabo de una semana, la aportación asciende a más de 61.000, y el cálculo de la media mensual arroja que las multas supusieron 265.061,65 euros en cada uno de los tres, cantidad que supera la recaudación hasta marzo de las provincias de Soria (126.549,38), Palencia (233.840,35) y Segovia (265.026,02).
La proyección -a falta de una previsión de las multas de los meses de verano y Navidad, en los que hay más desplazamientos-, estima que Tráfico se embolsaría 3.180.751,80 euros a lo largo de la anualidad en curso. Esta cifra rompería la tendencia alcista de este concepto durante los tres últimos ejercicios cerrados, en los que registró un aumento progresivo del 32,4% primero, y del 3,8 después. En concreto, se incrementó de los 3.313.045,65 euros de 2012 a los 4.554.298,51 del año pasado, mientras que en 2015 las arcas del Estado se embolsarían 1.373.546,71 menos.
«Ánimo recaudatorio»
«Desde el año 2007 hasta el 2014, el último dato que tenemos disponible, la DGT ha recaudado un total de 3.000 millones en multas. Eso no tiene ningún ánimo de prevención o de ejemplarización, sino que es absolutamente recaudatorio». Con estas contundentes palabras se manifiesta Mario Arnaldo, presidente de Automovilistas Europeos Asociados (AEA), en relación a la función que cumplen los radares en materia de reducción de la siniestralidad en las carreteras.
De hecho, subraya que el «mayor éxito de un radar está en que cada vez formule menos denuncias, y no más». Arnaldo explica que «las multas de tráfico se han convertido en un peaje que tiene que pagar el automovilista», dado que la mitad están motivadas por un exceso de velocidad, pero dentro de este apartado hasta el 85% se deben a «excesos mínimos, de apenas un 10%. Los graves son una minoría minoritaria».
Otro argumento que constata el afán recaudatorio es que «los radares no están en los tramos de concentración de accidentes». En la provincia, no hay cinemómetros ubicados en ninguno de los seis puntos negros existentes. El presidente de AEA asegura que no se puede concluir que en Burgos se conduzca peor o con mayor celeridad en base a las cifras, ya que se han de tener en cuenta dos factores fundamentales como son el número de radares y la extensión territorial.