SOCIEDAD / PREGÓN TAURINO
Arrancan los nuevos tiempos taurinos
El periodista Manuel Molés pronunció el pregón que sirvió para presentar oficialmente la Feria de San Pedro y San Pablo, en un acto que contó con la presencia del empresario Carlos Zúñiga hijo y del diestro y actual apoderado, Curro Vázquez

Manuel Molés, Curro Vázquez y Carlos Zúñiga hijo, junto a los carteles de la feria taurina.-SANTI OTERO
«Es una feria importante por la presencia de los toreros que realmente dan realce y categoría a unos carteles que son las figuras del toreo. Para que Burgos vuelva a ser lo que siempre fue hay que empezar apostando por dar prestigio a las combinaciones y eso ha sido lo que hemos hecho». De este modo presentó Carlos Zúñiga hijo la feria taurina del presente curso, unos carteles que fueron adelantados en exclusiva por EL MUNDO-EL CORREO DE BURGOS en su edición del jueves y que ayer fueron oficializados en su totalidad.
Una puesta de largo con tronío. Por vez primera desde hace más de una década las combinaciones de la feria taurina de San Pedro y San Pablo fueron presentadas de manera oficial en un acto al margen de la típica y fría rueda de prensa en los salones municipales. El auditorio del Conservatorio de Música de las Bernardas fue el escenario elegido para hacer públicas las combinaciones del serial. Se supo, que la ganadería que estoquearán Morante de la Puebla, Miguel Ángel Perera y Cayetano el lunes 29 de junio será la de La Palmosilla, único punto que faltaba por conocerse.
«Burgos va a dar este año el primer paso hacia el futuro. Durante los últimos años, esta plaza fue reducida a un ventanal muy pequeño, con carteles sin interés. Ahora es todo lo contrario. Están aquí las figuras del toreo, los nombres que interesan y ganaderías importantes. Y a los mandos, gente sería que viene a sumar y a la que hay que dejar paso como es la familia Zúñiga», abundó Manuel Molés, encargado de pregonar la feria junto con el maestro Curro Vázquez, arropado por fieles amigos y seguidores que siempre tuvo en esta ciudad, como el cirujano jefe de El Plantío, doctor Juan Manuel Aguado.
Carlos Zúñiga hijo reconoció: «La plaza nos la adjudicaron tarde y ha costado rematar las combinaciones. El cartel inaugural es muy fuerte. Desde el principio quisimos componer unos carteles acorde a lo que quiere y demanda la afición de Burgos, a la que conocemos muy bien desde hace muchos años». El gestor del coso subrayó: «Es una feria de muy alto presupuesto pero así hay que hacer las cosas. No hay otro camino, nada más que la inversión y ofrecer lo mejor. La rentabilidad es importante pero sobre la base de la calidad».
Curro Vázquez habló de su carrera en Burgos, de su trayectoria en esta tierra. Reflexionó y se sinceró sobre toros y toreros. Junto a Manuel Molés recordaron la entidad señera de Burgos en la historia misma de la tauromaquia: «El Maestro Chenel siempre decía que las plazas de referencia en su vida fueron Madrid, Toledo, Burgos y Talavera». Y recordaron que El Plantío «fue la última plaza que vio torear a Chenel».
Manuel Molés especificó la necesidad de ofrecer alicientes a los aficionados taurinos para que las plazas se llenen. «Hay empresarios que se dedican a echar a la gente de las plazas y otros como Carlos Zúñiga que se esfuerzan en recuperar plazas y abrirles una puerta a la esperanza. Lo que han hecho en Gijón en admirable y lo que pueden hacer en Zamora o Burgos es ilusionante con sólo ver los carteles», precisó.
No faltaron guiños al toreo burgalés. De hecho, durante el acto y a preguntas de este periódico, Carlos Zúñiga Hijo dejó claro: «Nuestra apuesta es por Burgos y por la tauromaquia de la tierra. Es cierto que por estrategia empresarial no contamos con Antonio Bañuelos en la oferta pero una vez concedida la plaza fue con el primero que hablamos y además para inaugurar la plaza que es lo que se merece». Del mismo modo habló sobre Óscar Borjas, rejoneador de Carcedo: «Va a tener una oportunidad de oro junto a dos figuras históricas de la talla de Pablo Hermoso de Mendoza y Diego Ventura».
Zúñiga explicó que una base de su gestión será el toro y la presencia de las ganaderías. «El toro de Burgos es un animal muy definido. Debe tener hechuras armónicas, ser bajo y estar bien hecho. Debe rondar entre los 480 y los 520 kilos pero sobre todo poseer una belleza en su estampa», expuso.
La idea de Circuitos Taurinos es estar muchos años en la plaza de la ribera del Arlanzón. O por lo menos eso sostuvo el empresario: «Nuestra intención es hacer en El Plantío la misma labor que en Gijón, donde nos hemos consolidado y donde la afición confía en nosotros. Tenemos dos años de contrato pero si hay suerte estaremos muchos más. Nuestra meta es esa».